¿Qué te conmueve?

OPINION – POR RODOLFO LEMOS

FOTO: ROMANO GUARDINI

“Dime qué te conmueve y te diré quién eres”, decía Romano Guardini.
Como hombre de fe, les cuento que Mi Señor se conmueve con el amor de dos recién casados y decide regalarles la conversión del agua en vino. El vino, “la alegría de los hombres”. Mi Señor se conmueve con una madre que está llevando a enterrar a su hijo adolescente y le devuelve la vida. Lo mismo con dos hermanas que lloran la muerte de su hermano. SIGUE ABAJO

El Creador de millones de galaxias, mira este granito de arena en medio del universo y se conmueve con las lágrimas de una madre o una hermana, o con una boda. Conmoverse es sentir una sacudida interior, que nos marca el alma. Es sentir turbados los sentimientos. Mal indicio es jamás conmoverse. Una madre huye a Polonia con sus hijos, y el padre se queda a luchar. ¿Quién sanará las heridas del alma de esos niños? Un joven soldado ruso muere en el avance sobre Ucrania. Él quería ir a pescar con sus amigos, jugar al fútbol, conocer una linda chica, casarse y tener hijos. Progresar. Y un día disfrutar apaciblemente de sus nietos. De pronto, muerto a los 20 años. Alguien truncó sueños, y los sueños buenos son sagrados. ¿Y su madre? ¿Quién se conmueve con sus lágrimas de mamá, que revisa viejas fotos? SIGUE ABAJO

Putin no. El imperturbable Putin no llora, no se conmueve. Tampoco combate. Es fácil declarar una guerra cuando la soporta la vida de otro. San Martín cruzó los Andes con sus tropas, Belgrano tuvo hambre y sed en el Altiplano junto a los suyos. Rosas, en cambio, mandaba degollar opositores sin ensuciarse las manos. Hitler mandaba matar, pero nunca sintió el olor a muerte de un campo de concentración. Videla autorizó torturas, pero nunca torturó personalmente con electricidad a un ser humano. Típico de la bajeza de los dictadores, que emiten las órdenes, para que el trabajo sucio lo haga otro. SIGUE ABAJO

Sea quien sea que ordenó la muerte del fiscal Alberto Nisman no se ensució las manos con la sangre caliente de un hombre. Mató a distancia, sin conmoverse.
Hoy te pido lector que sientas mucho, que te conmuevas y que te cuides de personas que no se conmueven. Que no se acerquen a tus hijos. Un ser humano a quien nada lo conmueve es un monstruo, es un “des-almado” (sin alma). La carencia de empatía no es humana. Incluso animales como nuestros perros o gatos se nos acercan cuando nos ven afligidos. SIGUE ABAJO

El ser humano es un animal racional con alma, con capacidad de solidaridad con quien sufre, con capacidad de llorar por el dolor de otro, con capacidad de unirse al festejo del amigo, e incluso, con capacidad de perdonar y renunciar a la venganza. SIGUE ABAJO

Decimos de alguien que se conmueve: “es muy humano”. Humanizar normas es insertar empatía con quien sufre. Por eso, la inhumana ley del aborto en Argentina (que no se conmueve ante la muerte de un niño) debe derogarse. El Sargento Cruz pudo elegir la prudencia del “no te metás, por algo será”. Eligió conmoverse ante el sufrir de Martín Fierro y decir “Cruz no consiente que se mate así a un valiente”. ¿Acertó, se equivocó? Cada uno deberá dar su respuesta. Lean “Biografía de Tadeo Isidoro Cruz”, el mejor cuento de Borges. Dime qué te conmueve. Sólo con eso sabré quién eres.

Rodolfo Lemos Angulo

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