Juzgan a tres policías de Santa Rosa acusados de torturar a menores de 15 años

Comenzará hoy en los tribunales de Río Tercero, con jurado popular, un juicio a policías de Calamuchita acusados de torturas a dos menores de 15 años.
Los imputados y detenidos en el Servicio Penitenciario de Bouwer son Jaqueline del Valle Chanquía (31 años), Gustavo Pereyra López (48 años) y Miguel Eduardo Chavero (32), todos domiciliados en la turística localidad de Santa Rosa de Calamuchita, donde habrían ocurrido los hechos. SIGUE ABAJO

La fiscal de Instrucción Paula Bruera investigó a los exfuncionarios policiales tras una denuncia que realizó la madre del menor damnificado. Según la mamá, todo comenzó aproximadamente a las 4 de la madrugada del sábado 3 de noviembre de 2019, cuando su hijo y un amigo estaban sentados en una esquina charlando y presentaron dos móviles policiales. En ese momento, un efectivo golpeó a uno de los chicos y les pidió a ambos que regresaran a sus respectivas viviendas. SIGUE ABAJO

Una de las víctimas se fue a su casa, en cambio, el hijo de la denunciante se dirigió a una lomitería. Minutos más tarde, en el local comercial el menor fue sorprendido por los policías, quienes lo sacaron de los pelos y lo trasladaron a la comisaría.
La mujer asegura que recibió un mensaje de su hijo, pero fue descubierto al momento de enviarlo y que que la situación se tornó aún más violenta.
“A mi hijo lo llevaron al río, lo esposaron y lo tiraron al piso. Le pegaron patadas y uno de los policías le sumergió la cabeza en el agua y le empezó a decir: ‘A ver pendejo, ¿estás respirando?’, denunció la mujer. SIGUE ABAJO

En tanto, otro patrullero se hizo presente y uno de los oficiales le habría manifestado: “Vamos a hablar pibe, porque yo soy el más tranquilo de todos”. Le metió una traba en la pierna, lo tiró contra una piedra y le empezó a pegar. Además, y según la investigación judicial, el drama continuó cuando el policía que intentó ahogarlo reiteradas veces sacó su arma reglamentaria y gatilló dos veces. “Uh, que lástima que no salió la bala”, le habría dicho. El menor estuvo totalmente en shock, con varias heridas en su cuerpo, y antes de irse del lugar los policías que serán condenado le habrían “advertido que no dijera nada porque la iba a pasar peor”. SIGUE ABAJO

Tras prácticamente ocho meses de investigación, la fiscal Bruera decidió elevar la causa a juicio y fue contundente con su determinación: los tres policías son los autores de los delitos de vejaciones agravadas, violación de los deberes de funcionario público, abuso de autoridad, lesiones leves calificadas y privación ilegítima de la libertad calificada.

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