Fisura de pómulo y siete días de reposo para el agente de la Guardia Local agredido días atrás

Fisura de pómulo y contusiones en varias partes del cuerpo fue el saldo de la grave agresión que sufrió un agente de la Guardia Local de Río Tercero, cuerpo preparado para la prevención, asistencia y convivencia ciudadana en la vía pública que debutó en la ciudad hace poco más de un mes.

El agente fue agredido el pasado viernes 28 de noviembre en barrio Cerino, en un hecho que por poco no tuvo consecuencias aún peores.
El agente intervino cuando dos hermanos, de 18 y 20 años, se estaban peleando y el menor de ellos tenía sometido al otro, en el suelo, y con sus manos en el cuello. Eran a las 6.15 de la mañana, en calle José Ingenieros y O’higgins.

Hubo testigos que vieron esa situación y llamaron a la Guardia Local. La llegada del agente de ese cuerpo fue oportuna, si no quién sabe cuál hubiera sido la suerte del joven que estaba en el suelo.

Al notar la presencia de la Guardia Local, los jóvenes dejaron de pelearse y al menos uno, que tenía un arma blanca, agredió al agente, lo tiró al suelo y lo golpeó con patadas en la cabeza y en el cuerpo. También agredió a la presidenta de la comisión vecinal del barrio y a su esposo, que justo pasaban por ese lugar y también quisieron intervenir.

La policía llegó minutos después y detuvo al joven de 18 años, quién intentó darse a la fuga.
Al agente de la Guardia Local se lo trasladó al Hospital Provincial, donde se le hicieron diversos estudios y quedó internado un par de días. Luego recibió el alta y mañana miércoles volverá al Hospital donde evaluarán cómo evoluciona esa fisura.

El agente recibió además siete días de reposo y luego se evaluará cuándo se reincorporará a sus funciones.
La Guardia Local debutó el 30 de octubre en esta ciudad, durante le Fiesta Capital Nacional del Deportista, y casi un mes después, el viernes 28 de noviembre, uno de sus integrantes sufrió esta golpiza.
