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Se cumplen hoy 10 años de la muerte de Miqueas Érmoli y su familia sigue reclamando Justicia

Se cumplen hoy martes 10 años de la absurda muerte de Miqueas Érmoli, ocurrida el 31 de marzo de 2016, cuando el joven riotercerense de entonces 20 años caminaba por calle Belisario Roldán de barrio Escuela, a una cuadra de la terminal de ómnibus.


A una década del triste suceso, sus padres Sergio Érmoli y Diana Bigolín aún esperan que se realice el juicio civil. El penal ya se resolvió con la absolución de dos personas y la condena a un plan de conducta en libertad (probation), para un tercer imputado.


CÓMO FUE EL HECHO
Miqueas perdió la vida en la mañana del 31 de marzo de 2016 en un desafortunado hecho que se registró en barrio Escuela, en la zona de la Plaza Libertad, a pocos metros de la terminal de ómnibus.

En ese sector, aproximadamente a las 10.15, un colectivo de larga distancia de la firma Chevallier que transitaba por calle Belisario Roldán, al llegar a Aníbal Troilo chocó cables de la empresa telefónica Telecom que estaban a una altura menor de la debida. Un poste se cayó y los cables quedaron atravesados en la calle y en la vereda.


Detrás del colectivo venía un camión que arrastró y tensó esos cables que se encontraban en el suelo, justo por donde Miqueas pasaba caminando. Los cables se estiraron y elevaron al joven por la entrepierna a unos seis metros de altura. Al caer golpeó contra la reja de una casa y cayó de espalda en el jardín de una casa.


Como consecuencia del violento golpe Miqueas falleció minutos después cuando era asistido en el antiguo Hospital Provincial debido a una hemorragia interna que derivó en un paro cardiorrespiratorio.
«Pasaron 10 años y todavía seguimos esperando que se cierre el caso con el juicio civil», comentó Sergio Érmoli, padre de Miqueas a Diario Río Tercero.
CONDENA Y ABSOLUCIONES
La investigación estuvo a cargo del fiscal de Instrucción Alejandro Carballo, quien tres años después del trágico hecho decidió cerrar la causa y elevarla a juicio. No obstante, poco después hubo una oposición por parte del abogado defensor de uno de los imputados, Manuel Irusta (ingeniero), responsable del área mantenimiento de las oficinas en Río Cuarto de la Telecom. Los recursos presentados por esa compañía telefónica fueron dilatando el inicio del juicio.
Incluso, la causa llegó a la Cámara de Villa María, donde se concluyó que el fiscal Carballo debía seguir investigando y realizar diligencias que permitieran acreditar la responsabilidad en el hecho de Irusta.
El año pasado, Irusta y el chofer del colectivo, Cristian Biondi, finalmente fueron a juicio imputados de homicidio culposo agravado y lesiones culposas. «Ambos fueron absueltos porque pasaron los cinco años de investigación. Quedaron absueltos sin cargo», comentó el papá de Miqueas.
La defensa del chofer del camión, el riotercerense Joel Felice, pidió la suspensión de juicio a prueba y al imputado se le dio una probation, es decir, fue condenado a cumplir un plan de conducta en libertad.
Además de la muerte del joven, resultaron lesionados en el lugar Irma Calbacho y Guillermo Anziani, de ahí que los imputados también estaban acusados de lesiones culposas.
«No estamos conformes con la investigación, porque durante un año los expedientes estuvieron guardados en el Juzgado de Control, lo que impidió que se le elevara la causa a juicio de los otros dos imputados», comentó Sergio Érmoli, refiriéndose a Manuel Irusta de Telecom y al chofer de Chevallier, Cristian Biondi.

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