Remeras mojadas y sincronía
de carnés de vacunación
abanicando, en el vacunatorio

Pese a la gran humedad, no había caras de enfado, ni gestos desencajados. Todos pacientes, muchos con sus remeras mojadas, esperaban dentro del vacunatorio municipal llegar hasta la enfermera para recibir su dosis y retirarse del lugar, en una jornada que arrojará que pasaron por allí entre 1500 y 2000 personas, según el ojo clínico de Roberto, quien coordina la logística dentro del vacunatorio. SIGUE ABAJO

Los carnés de vacunación se movían en sincronía de un lado a otro ventilando a las personas que resistían el agobiante calor de hoy. Muchos seguramente llegaron ajados a la firma del personal que certificaba la colocación de la vacuna. SIGUE ABAJO

Había que estar en los zapatos de las enfermeras y del personal que allí trabajó hoy, y quizá a esta hora lo siga haciendo porque a las 14.50 el vacunatorio estaba repleto. SIGUE ABAJO

Afuera, estaban los que recién llegaban que decían que la espera era breve, sin ver que adentro aún tenían un trecho que recorrer.
Otros, como sucedió esta mañana, tuvieron que hacer cola de hasta tres cuadras, quizá alguna más también. SIGUE ABAJO

Martha, una lectora de este Diario, contó que llegó a las 8.30 al vacunatorio y se retiró a las 11.20, es decir, luego de casi tres horas de espera.
No fue un día fácil en el vacunatorio para nadie. La reducción del plazo para recibir la tercera dosis, más las personas notificadas para recibirla, más los que quieren completar el esquema de vacunación para poder obtener el pase sanitario, hace que mucha gente llegue al vacunatorio. Veremos cómo se presentará la jornada de mañana…

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