Petroquímica piensa en su cierre: «situación económica y financiera insostenible», dijo su dueña
Foto: Verónica Vara

Petroquímica Río Tercero evalúa su cierre definitivo en esta ciudad como consecuencia de un conflicto laboral que la tiene sin poder producir desde hace más de cinco meses.

Esa posibilidad la hizo conocer este viernes 19 de diciembre de 2025 la presidenta de la industria y su principal accionista, Verónica Vara, a través de una carta abierta dirigida «a la comunidad de Río Tercero, a las autoridades y al público en general».

Esta posición se dio a conocer luego de innumerables reuniones que desde hace cinco meses vienen manteniendo directivos de la firma con el Sindicato Químico de Río Tercero para alcanzar un acuerdo que le permita a la empresa producir nuevamente.

Petroquímica emplea actualmente a poco más de 100 personas, cuando hace un año ocupaba a 375 personas. En dos tandas de despidos, una de 125 en octubre de 2024, y otra de 124 en julio pasado, la empresa desafectó a dos tercios de las personas que ocupaba.

Los últimos 124 despidos generaron un conflicto laboral que se mantiene desde julio, ahora con la advertencia de su principal accionista de cerrar la empresa si la situación no se encauza.
Hasta ahora, lo que se conoce es que Petroquímica ofrece reincorporar 16 operarios y el gremio pide que sean 24. También que la empresa quiere firmar un convenio laboral de emergencia con baja de salarios, lo cual es rechazado por el gremio.
En este contexto, la presidenta de Petroquímica Río Tercero, expuso los siguiente este viernes 19 de diciembre:
A la comunidad de Río Tercero, a las autoridades y al público en general:
Me dirijo a ustedes en mi carácter de presidenta y accionista mayoritaria de Petroquímica Río Tercero para informar la difícil situación por la que estamos atravesando.
Desde el 14 de julio, fecha en la que nos vimos obligados a detener la operación, he trabajado incansablemente junto con mi equipo para lograr la reapertura de la planta. Todos nuestros esfuerzos se orientaron a generar los recursos necesarios para sostener la continuidad de la empresa y resguardar las fuentes de trabajo de los más de 100 colaboradores que siguen formando parte de ella.
Sin embargo, debo comunicar que las actitudes irresponsables adoptadas por parte de algunos dirigentes sindicales -acompañadas por una campaña de ataques e injurias hacia mi persona- han impedido alcanzar una solución al conflicto. Estas conductas, guiadas por una lógica meramente confrontativa y sin la menor consideración por la gravedad de la situación ni por su impacto real sobre los trabajadores, no solo frustraron cada instancia de diálogo, sino que también obstaculizaron cualquier posibilidad de retomar la actividad.
En consecuencia, la empresa se encuentra sin poder operar desde hace casi 5 meses, sin generar ningún tipo de ingreso y atravesando un proceso de convocatoria de acreedores, escenario que nos coloca en una situación económica y financiera absolutamente insostenible.
El estancamiento irracional del conflicto ha derivado en la incapacidad de continuar afrontando los gastos operativos y los salarios, además de la creciente deuda acumulada de la compañía, lo que nos lleva, con profundo dolor, a enfrentar la posibilidad real del cierre definitivo, con todas las consecuencias negativas que ello implica para la comunidad y para el entramado industrial de la región. Quiero dejar expresamente en claro que esta es una situación que buscamos evitar por todos los medios y contra la cual trabajamos intensamente hasta el último momento.
Agradezco a quienes han acompañado este proceso tan complejo, y confío en que la comunidad de Río Tercero pueda comprender la compleja realidad que nos afecta.
Atentamente,
Verónica Vara Presidenta de Petroquímica Río Tercero.
ANTECEDENTES
La crisis en esta industria comenzó en octubre de 2024, cuando la empresa cerró su principal unidad productiva, la planta de TDI, y produjo 125 despidos.
Argumentó que debió cerrar su planta de TDI debido a la imposibilidad de competir con el precio de ese producto que ingresa desde China.
Luego, en julio de este 2025, decidió desvincular a otros 124 empleados, como correlato del cierre de TDI, lo que originó este prolongado conflicto laboral.
Las plantas que Petroquímica podría poner en funcionamiento son dos, una de soda cáustica y otra de policloruro de aluminio.
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