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Mató y descuartizó a la docente cordobesa Anahí Bulnes: fue condenado a cadena perpetua

Anahí Bulnes, la docente asesinada

La Cámara Sexta del Crimen de Córdoba, con jurados populares, condenó al cocinero Santiago Campos Matos a prisión perpetua por el femicidio de Anahí Bulnes, la docente de 36 años que fue asesinada en 2022 y cuyo cuerpo jamás apareció.


Matos, de 37 años, fue encontrado culpable por unanimidad del delito de homicidio calificado por mediar violencia de género, cuya única pena posible es la máxima.


La decisión que tomó el jurado este miércoles 28 de agosto de 2024 coincide de esta manera con el pedido que hicieron los fiscales Fernando Palma y Eugenia Pérez Moreno.


Los jueces se basaron principalmente en dos pruebas: material fílmico de la docente ingresando al departamento de Campos Matos sin que se la haya visto salir y restos de ADN que fueron hallados allí.


La principal hipótesis es que se deshizo del cuerpo de la mujer en bolsas de basura que arrojó en contenedores cercanos a su casa.
La abogada Daniela Morales, representante de la familia de Anahí, había expresado en la previa a Cadena 3 que no tenían duda de que sus familiares iban a tener «esa justicia que necesitan y que merecen».


Ante la falta del cadáver de la víctima, la carga de la prueba en contra del imputado se basó en los indicios recolectados a lo largo de la investigación. Entre ellos, el ADN de la sangre de la docente hallado en las paredes de su departamento; los registros fílmicos que muestran el ingreso de la mujer a su casa, pero no su salida; y la ropa femenina y libros sobre cómo cortar un cuerpo humano que fueron encontrados durante el allanamiento a su domicilio.


En el marco de una extensa audiencia, la defensa de Campos Matos pidió la absolución al señalar que no había suficiente material probatorio en su contra, mientras que los fiscales Fernando Palma y Eugenia Pérez Moreno solicitaron al tribunal la pena máxima para él y detallaron los elementos que lo incriminaban.
En sus alegatos, desde la fiscalía indicaron que al hombre de 37 años se lo vio salir de su casa en 11 oportunidades con bolsas de consorcio, que tiraba en contenedores cercanos a su domicilio. Bolsas pesadas en canastas y carros. “Pero a pesar de la limpieza que realizó el acusado, se encontró el registro de sangre de Bulnes en tres lugares”, recordaron sobre los rastrillajes realizados a principios de 2023.
En este aspecto, profundizaron: “Había sangre esparcida en muchos otros lugares, que no se pudo comprobar el ADN por no ser suficiente. Esta sangre evidencia el grado de violencia significativa que sufrió Anahí en ese departamento. Es prueba acabada de la muerte de Anahí Bulnes a manos de Campos Matos”.
Asimismo, también se refirieron al particular interés del condenado en temas de canibalismo y rituales. “Campos Matos tenía gusto y disfrute por el consumo de publicaciones de mujeres mutiladas y referencias satánicas”, explicaron los fiscales.
La principal hipótesis es que la mujer pudo haber sido asesinada y luego descuartizada en el departamento del acusado y que él, tras el crimen, habría arrojado sus restos en distintos contenedores de residuos. Por este motivo, durante varias semanas de 2023 buscaron restos óseos en basurales de la ciudad que luego fueron analizados en el marco de la investigación.
No obstante, el hombre jamás confesó el crimen. Por el contrario, cuando tomó la palabra frente a las autoridades judiciales, negó haber cometido el femicidio. Su equipo de abogados, por su parte, señaló: “Corresponde una pena temporal, no está demostrado el delito ni el agravante de género. No se dejen influenciar por lo que dijeron los diarios en contra del imputado”.
LA DESAPARICIÓN DE ANAHÍ Y LAS
PRUEBAS EN CONTRA DE CAMPOS
Según la denuncia, radicada por sus familiares horas después de verla por última vez, Anahí se fue de la vivienda que compartía junto a sus padres y sus tres hijas de 14, 12 y 7 en el barrio Altos Sud de San Vicente, ubicada en el sudeste de la capital provincial, el 5 de diciembre de 2022.
Verónica, la hermana, había dicho en diálogo con distintos medios cordobeses que la noche anterior toda la familia se había reunido en un campo y que después cada uno se fue a su casa. La maestra se fue a dormir con sus hijas. “Una de las nenas se despertó entre la 1 y 2 de la madrugada y ya no estaba, pero se volvió a dormir”, detalló Verónica. Al día siguiente, no apareció: había dejado su celular, billetera, DNI, ropa y hasta el auto en la casa.
Una cámara de seguridad captó el último movimiento de la víctima. Fue ingresando al domicilio de Campos Matos, del cual nunca se la vio salir: los investigadores analizaron las imágenes y detectaron que pasaban las horas y nunca se veía su partida. Por este motivo, se decidió allanar el lugar.
Según confirmaron fuentes judiciales a Infobae en ese entonces, en el allanamiento al departamento del sospechoso -ubicado en la esquina de Salta y Emilio Olmos, pleno centro de la ciudad de Córdoba- hallaron pistas que llevaron a sospechar un posible femicidio.
En la vivienda del hombre encontraron rastros de sangre, por lo que se ordenó la inmediata detención del hombre. Sin embargo, las manchas hemáticas encontradas en el lugar no fueron el único hallazgo que comprometió a Campos Matos. Según trascendió de fuentes policiales, en el departamento los investigadores también descubrieron ropa femenina y libros sobre cómo cortar un cuerpo humano, cómo mantener las partes, además de volúmenes sobre canibalismo y rituales.

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