La moda de expresar felicidad con patitos amarillos en la cabeza;¿llegará a la ciudad?

Aunque la moda puede parecer extraña a primera vista, tiene un origen curioso y se extendió desde Asia hasta América latina, llegando recientemente a la capital provincial y a la espera de que lo haga en Río Tercero. ¿Llegará?

Los patitos kawaii son pequeños accesorios que se colocan en la cabeza y se sujetan con una especie de pinza para el cabello y un resorte.
Aunque pueden llevar decoraciones como sombreritos, crestas, flores e incluso gafas, su característica principal es su color amarillo brillante.

«Kawaii» proviene del japonés y significaría «lindo» o «bonito». En realidad la palabra kawaii en japonés tiene un significado similar a sonrojarse, pero se ha ido adaptando con el tiempo y hoy en día se usa para referirse a cualquier cosa que sea adorable o linda.
Pero la cultura kawaii es mucho más que eso, porque es una de las grandes influencias de Japón en el mundo.

La tendencia de los patitos se originó en Asia, con divergencias sobre si fue en Japón o Filipinas, incluso también China. La finalidad de quienes los usan es transmitir felicidad y alegría a las personas que los ven por la calle. Algunos, incluso, creen que son un amuleto para la buena suerte.

Aunque no se atribuyen a un personaje específico, es común ver a protagonistas de animación japonesa con una flor o planta en la cabeza cuando están tranquilos y felices.
En 2015, algunos niños y jóvenes de países asiáticos comenzaron a usar broches para el pelo con pequeñas plantas de plástico, imitando lo que veían en el anime.

Sin embargo, la tendencia adquirió mayor popularidad en 2023, llegando incluso a América latina, incluyendo México, Colombia y Perú. Ahora llegó a la Argentina.
El color amarillo de los patitos está asociado con la alegría, según la psicología del color. Quienes llevan puesto su patito kawaii supuestamente transmiten esta emoción a quienes los ven por la calle. Aunque principalmente seguida por adolescentes y jóvenes, en la Argentina también hay adultos que se van sumando a esta moda.