Indec: una familia necesitó en mayo $851.000 para no ser pobre

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dio conocer este jueves 13 de junio de 2024 los valores de la Canasta Básica Total (CBT) y de la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que fijan la línea de lo que necesitó ganar una familia en mayo para no ser pobre o indigente.

Según estos nuevos datos, una familia tipo conformada por dos personas adultas y dos menores de edad necesitó percibir ingresos por $ 851.351 para no ser considerada en situación de pobreza.
Este número se desprende del costo de la Canasta Básica Total (CBT), que subió 2,8% el mes pasado, por debajo del número de inflación (4,2%) que también se dio a conocer durante esta jornada.

Por su parte, el costo de los productos que integran la Canasta Básica Alimentaria (CBA) subió 3,7% en mayo, lo que determinó que el mismo tipo de familia necesitó ingresos por $ 386.978 para no caer en la indigencia.

La CBA y la CBT acumulan en el año incrementos del 60,8% y 71,7% respectivamente, y resultaron en variaciones interanuales del 290,7% para ambas canastas.
De acuerdo con los datos informados por el INDEC, una persona necesitó $275.518 para no ser pobre en mayo.

En un hogar de tres personas, se requirieron $ 677.774; en tanto, una familia de cuatro integrantes necesitó un ingreso mínimo de $ 851.351. Si se suma un integrante, la suma asciende a $ 895.434. Esto corresponde al dato de la Canasta Básica Total (CBT).

De acuerdo con los valores que marcó la Canasta Básica Alimentaria (CBA) para mayo, una persona requirió de $125.235 para no ser indigente. En el caso de una familia de tres miembros, el monto asciende a $308.079 y, para cuatro, se precisaron $ 386.978.
Una familia compuesta por cinco personas, en tanto, requirió $ 407.015.
LA CBT y LA CBA
La CBT, además de alimentos, incluye varios ítems del gasto de los hogares, como indumentaria, salud, transporte o educación, lo que determina la «línea de pobreza».
Por el otro lado, la CBA se limita a relevar bienes de primera necesidad y configura la «línea de la indigencia»: aquellas familias que no lleguen a cubrir los ingresos necesarios para adquirirla son indigentes.
Ambos índices son relevantes para determinar la magnitud de la crisis económica en los indicadores sociales.