Hace un mes hubo un incidente químico con cuatro internados: grave, aún nadie sabe qué pasó

Hace un mes se producía en el polo industrial químico de Río Tercero la fuga de un producto que intoxicó, quizá de alguna manera severa, a cuatro trabajadores de una empresa contratista que realizaban tareas dentro de Atanor, mientras que otras dos sufrieron consecuencias más leves.

El hecho, grave, sucedió en la mañana del martes 16 de junio y si no hubiera sido por fuentes seguras que lo comentaron a este Diario, quizá se hubiera intentado ocultar.
El saldo del evento fue que cuatro personas tuvieran que ser internadas por ser alcanzadas por una nube tóxica y otras dos estuvieran en observación, mientras que otras hicieron protección bajo cubierta.

El hecho involucró a la empresa Atanor porque los trabajadores intoxicados estaban trabajando dentro de su predio, colocando láminas impermeabilizantes sobre el techo de una instalación.
Pero las fuentes que comentaron el evento, dijeron que el producto venía de Fábrica Militar Río Tercero, y hasta se animaron a decir que se trataba de ácido sulfúrico.

Recién al día siguiente, más de 24 horas después, Fábrica Militar emitió un comunicado diciendo que no había tenido ningún evento químico en su planta.
También lo hizo Atanor, empresa que se pronunció en igual que lo hizo FMRT. El hecho era cada vez más grave y lo sigue siendo por lo siguiente: o nadie sabe que pasó, lo cual en materia de seguridad es serio, o lo están ocultando.

La Municipalidad, con alguna demora, inspeccionó ambas plantas y luego las intimó a presentar un informe sobre lo sucedido. Ante el Municipio se culparon una a la otra. Al menos así lo manifestó el director de Economía Circular y Medio Ambiente Ángel Berrino, quien reconoció que «algo pasó» y que las empresas «se tiran la pelota una a otra»
Funcionarios municipales indicaron que una vez que las empresas brindaran sus informes, iban a dar ellos una explicación: aún no llegó.Lo único que se conoció fue una clausura de pocos días del predio donde estaban trabajando los operarios de la empresa contratista. No se supo a qué respondió esa clausura.
La Provincia también tomó intervención, pero tampoco informó qué sucedió ese día. Las actuaciones están en el Juzgado de Faltas de la Municipalidad. Dentro de las mismas empresas hay quienes observan que se está fingiendo demencia y que están esperando que alguna multa les llegue. Se cree que si no fueron sancionadas es porque no se pudo determinar el origen del evento tóxico.
Incluso, se cree que pueden ser multadas por algo leve, como por no haber informado lo sucedido.
Días después comenzó a trascender mayor información. En un video se vio una nube tóxica que ingresa desde Fábrica Militar a Atanor. Luego se conocieron estudios médicos, que mostraron que los trabajadores internados fueron tratados como si hubieran estado intoxicados con ácido sulfúrico. Tanto el video como las prescripciones médicas circularon por las redes sociales.
Atanor no informó que trabajadores de una contratista sufrieron una intoxicación dentro de su predio y eso es pasible de sanción, pero lo peor es que si ocurrió en Fábrica Militar, la industria estatal ni se enteró de que algo le sucedió.
¿Cuál produce sulfúrico?, se preguntan en Atanor. Y se responden: Fábrica Militar. Pero no quieren señalar a la empresa que tienen al lado. Esperan que exista una acción de buenos vecinos, y que la industria estatal reconozca que tuvieron un inconveniente, algo que Fábrica no está dispuesta a reconocer bajo ningún punto de vista.
Situaciones similares, pero con origen conocido, sucedieron en otras oportunidades. Luego de unos meses ya nadie más habla de un incidente químico que con el tiempo se minimizará.
Y como siguió otras veces esta historia, se convoca al Plan Apell, que ciertamente hace tiempo que no se reúne, todos fingen demencia, se da públicamente alguna buena noticia y todo sigue su curso.
Incluso, en las químicas respiran aliviados porque en la ciudad no hay entidades ambientalistas. Solo temen que alguna vez llegue Greenpeace y genere una acción de impacto que empañe la imagen del polo químico.
Es importante no poner en dudas en vano la seguridad de las químicas, generadoras de fuentes de trabajo para la ciudad. Es igualmente importante saber qué pasó, para que la población se sienta segura y para que no exista riesgo de que pueda volver a suceder, con igual, menor o mayor magnitud. Los riotercerenses saben que viven al lado de un polo químico, que, como toda actividad, tiene sus riesgos. Lo bueno sería saber qué sucedió.
Bastante polémica la cosa, en mi simple opinión, tengo entendido que la planta de ácido sulfúrico esos días estaban de parada en reparación, si es así no hay manera de que haya Sido ese gas, convengamos que en polo químico hay distintos gases, ahora el informe de los médicos tienen que informar y aclarar si fue ese tipo de ácido…creo que el plan apell no funciona como debe ser….