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Habló la comerciante que ayudó al niño: “me abrazaba fuerte y me decía que no quería ir con su mamá”

Valeria Martínez no puede salir de la conmoción que vivió en la tarde de ayer cuando se convirtió en una ayuda clave para que un niño de 10 años no regresara a la casa donde su mamá acababa de agredirlo, según le contó el menor. SIGUE ABAJO

“Me acuerdo de lo que viví y lloro”, le contó a Diario Río Tercero sobre el momento de angustia y tensión al que quedó expuesta.
Ayer, a las seis de la tarde, el niño ingresó a su negocio, una despensa ubicada en Artigas 139 de barrio Castagnino. SIGUE ABAJO

“Pensé que venía a comprar, porque me pareció que traía plata en la mano. Pero lo vi llorando y descompuesto. Le pregunté qué le pasaba y me dijo que le dolía mucho la cabeza”.
Valeria insistió con saber y el niño se negaba a contarle y tampoco se dejaba tocar. SIGUE ABAJO

Al ver que no obtenía respuestas, le ofreció llamar por teléfono a la mamá, de quien tenía el número por un trámite que había realizado en ese negocio días atrás.
“No, no, no llames a mi mamá”, le regó el nene.
En ese momento ingresaron al negocio un hombre y una mujer. Valeria les dijo que no podía atenderlos porque estaba tratando de comprender qué le pasaba al niño, que seguía llorando y estaba pálido y alicaído. La clienta ayudó a Valeria a sostenerlo porque parecía desvanecerse. SIGUE ABAJO

El nene tampoco quería que llamaran a la policía, hasta que al final accedió. “A la policía sí”, les dijo.
“Al final me contó que tenía mucho miedo porque la mamá le había pegado y que no quería volver con ella”, relató Valeria.
“Me contó que le había pegado con un palo de escoba en la cabeza y cuando dejó que lo revisáramos le vimos un chichón muy grande”, dijo angustiada la comerciante. SIGUE ABAJO

“Luego llegó la mamá y con prepotencia preguntó si ahí estaba su hijo. Yo le dije que me esperara un momento. Fui a donde estaba el nene y él me abrazaba fuerte y me decía que no quería ir con su mamá”.
Entre ella y los dos clientes resistieron la embestida de la mamá, que se mostraba agresiva. Hasta que llegó la policía esos minutos parecían no terminar más para Valeria y sus clientes. SIGUE ABAJO

“El nene no se quería ir ni con la policía ni con la mamá, pero al final la policía convenció al niño de que lo iban a cuidar, que no lo iban a llevar con la mamá pero sí al hospital para que lo curaran”, contó la comerciante. La madre se fue del negocio y la policía trasladó al niño.
Valeria quedó en shock por todo lo vivido en ese momento que le pareció eterno, por la declaración que tuvo que ofrecer por la noche en la policía y, sobre todo, porque ella también es mamá de un nene de 10 años.

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