En 1925 se aprobaban las características y detalles del escudo de Córdoba
EFEMÉRIDE – POR JORGE ALACEVICH

El 24 de julio de 1925 el gobernador de Córdoba, Ramón J. Cárcano, aprobaba las características y detalles del escudo provincial, de acuerdo a la investigación realizada por Luis H. Novillo.
El escudo de la provincia de Córdoba deriva del creado durante la fundación de la ciudad por Jerónimo Luis de Cabrera en 1573. El escudo habría sido obra del escribano Francisco de Torres, miembro de la expedición que acompañaba a Cabrera.
Tras la Revolución de Mayo de 1810 el escudo tuvo algunas modificaciones leves, principalmente en las banderas: se pasó de las banderas virreinales hispanas a las banderas federales y luego, por consenso, a las banderas argentinas. La silueta del escudo también tuvo algunas momentáneas variaciones ya que a fines del siglo XIX e inicios del siglo XX oficialmente circularon documentos e ilustraciones en los que el escudo aparecía, como el Escudo Nacional de Argentina, con una silueta elíptica.
Por decreto de fecha 24 de julio de 1925, el gobernador provincial Dr. Ramón J. Cárcano restableció para la provincia las formas casi originales del escudo (silueta acorazonada o en coselete) aunque con el torreón ya no rematado en una esfera sino como venía siendo consuetudinario: con tres almenas y con el mástil y la bandera argentina superior inscritos dentro del cuerpo del escudo.
El 27 de junio de 1932, la Legislatura de la Provincia de Córdoba sancionó la Ley N.º 3517 que dispuso en su artículo 1º: “El escudo de armas auténtico de la provincia es el adoptado por Decreto del Poder Ejecutivo de fecha 24 de julio de 1925 y el único que podrá ponerse al frente de los edificios y reparticiones públicas, y usarse en los timbres, membretes y sellos oficiales”.
El diseño definitivo, bastante fiel al original fue aprobado oficialmente en 1932, previo a ese año y tras 1810 existían variaciones eventuales, por ejemplo, en lugar de la forma característicamente acorazonada, ocasionalmente tenía forma oval e incluso el añadido de una laurea (La corona triunfal, corona de laurel, láurea o lauréola es una corona formada por hojas de laurel, generalmente entregada como recompensa a poetas (poeta laureado), deportistas y guerreros en la antigua Grecia y en la antigua Roma, donde también se convirtió en un atributo de los Emperadores en la época imperial. Consistía en un cerco de ramas, inicialmente de laurel (de allí en latín: lavrĕa), pero luego en oro) siguiendo la silueta del escudo nacional argentino.
La singular silueta del escudo evoca al coselete o armadura torácica que usaron los conquistadores españoles, luego, dadas ciertas semejanzas, también evoca a un corazón, indicando que la provincia de Córdoba está en el “corazón” (centro) geográfico del sector continental americano de la República Argentina.