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Emotivo – El auditorio del Cecisa y de la Amcecis se bautizó con el nombre Octavio Garello: cómo lo recordó su hijo Darío

Foto: Darío Garello; su hija; Agustín Hesar, presidente del Centro Comercial, y Edgar Grivel, presidente de Amcecis

Un emotivo acto tuvo lugar en el edificio que comparten dos instituciones hermanas, el Centro Comercial, Industrial, de Servicios y Agropecuario de Río Tercero (Cecisa) y la Asociación Mutual del Centro Comercial, Industrial y de Servicios (Amcecis).


Allí, en Vélez Sarsfield 18, el auditorio que comparten ambas instituciones fue bautizado con el nombre Octavio Garello, en homenaje al reconocido comerciante de la ciudad, fallecido en diciembre de 2023, quien hasta ahora es el primer y único dirigente que fue declarado primer presidente honorario del Cecisa y primer asociado honorario de la Amcecis.

Octavio Garello, fallecido en diciembre de 2023


El acto contó con la presencia de dirigentes de ambas instituciones, de sus familiares, de autoridades municipales, de la Cooperativa de Obras, del Concejo Deliberante de la ciudad y también políticas.
Garello fue presidente de ambas instituciones, dos veces del Centro Comercial, la primera vez en los años 2009 y 2010, la segunda en los años 2017 y 2018 y de la Amcecis entre los años 2006 y 2008, además de haber estado vinculado al centro comercial durante más de tres décadas.


«Octavio trabajó para las dos instituciones de forma incansable», destacó el presidente de Amcecis, Edgar Grivel, quien a su vez lo recordó como un referente de la moda. Durante más de 60 años Octavio se dedicó a la venta de prendas de vestir y su nombre, que lo tuvo también su negocio, se convirtió en un ícono comercial en toda la región.


«Octavio fue un amigo incondicional y para ambas instituciones un ejemplo a seguir», destacó Grivel. «Si tengo que definir a Octavio con una palabra, es transparencia», indicó diciendo que eso lo caracterizó en todos los ámbitos en los que estuvo.
El presidente del Cecisa, Agustín Hesar también tuvo palabras de elogio para Octavio. «Además de un gran dirigente, fue un gran amigo», expresó.
Dijo que a pesar de la diferencia de edad que tenían, solía compartir hermosas charlas con él. «Octavio me contó que cuando era chico soñaba con ponerse un traje, y resulta que algunos años después vistió a un montón de gente de toda la región», contó con una anécdota que describió su trayectoria comercial. «No había lugar donde fuéramos donde no lo conocieran», agregó.
Lo describió como «un tipo conciliador en los momentos más difíciles de la institución. Ponía paños fríos y era de consensuar», lo describió.
El momento más emotivo fue cuando su hijo, Darío, lo recordó. En principio agradeció la iniciativa de ambas instituciones de bautizar el auditorio con el nombre de su padre.
«Todo los que ustedes contaron de él yo lo viví a diario. Yo estaba acostumbrado a tener todos los días al lado a un ser excepcional. A mi me dejó ser el cien por ciento de lo que quise ser, a pesar de las rebeldías de mi juventud. Fue un tipazo conmigo», dijo emocionado.
Contó que cuando apareció el vacío de su ausencia, receptó todo el aprecio que la gente sentía por él.
Darío estuvo acompañado por su hermana, su sobrino, por su esposa y por su hija y su yerno.

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