destacadaLocales

El abogado Carlos Ríos presentará su cuarto libro, “El juicio penal”

El abogado constitucionalista y penalista de Río Tercero, Carlos Ríos, presentará próximamente “El juicio penal”, el cuarto libro de su autoría, un abarcativo trabajo que observa minuciosamente los cuatro elementos sustanciales de todo proceso jurídico: la acusación, la defensa, la prueba y la sentencia. SIGUE ABAJO

La editorial jurídica Nova Tesis, de Rosario, publicará su trabajo, como ya lo hizo con su tercera obra, “El juicio oral”.
El juicio penal es un material técnico, presentado en dos volúmenes de algo más de 900 páginas, que fue pensado por Ríos para mejorar el trabajo penal desde los cuatro elementos mencionados y para un amplio espectro, desde un lector que no tenga relación con el derecho, hasta para estudiantes de abogacía, abogados, jueces y juristas. SIGUE ABAJO

“Quisiera que este libro pueda despertar inquietudes en los abogados del foro, que sea un aporte para que otros también puedan investigar y mejorar la calidad de Justicia”, comentó el abogado a Diario Río Tercero. SIGUE ABAJO

Ríos es titular de dos estudios jurídicos, uno en Río Tercero y otro en Buenos Aires, y es reconocido en el ámbito de la Justicia provincial. Además es columnista en La Voz del Interior, entre otras publicaciones. SIGUE ABAJO

Su primer libro, Inhibición y recusación (Editorial Mediterránea) lo publicó en 2004. Luego llegaron El juicio oral (Editorial Nova Tesis) y Cohecho y tráfico de influencias en colaboración del exjuez riotercerense José Luis Clemente.
A continuación se reproduce la presentación que Ríos hace de su trabajo:

SIGUE ABAJO

PRESENTACIÓN
La Corte Suprema de la Nación ha dicho, desde épocas antiguas, que en materia criminal la garantía consagrada por el art. 18 de la Constitución Nacional exige la observancia de las formas sustanciales del juicio relativas a la acusación, defensa, prueba y sentencia. Se trata de formas esenciales e indisponibles por las partes y los organismos públicos encargados de la actuación de la ley penal.

Pero en las últimas décadas el derecho procesal penal ha experimentado cambios importantes, sobre todo, a partir de 1991 con la instauración del juicio oral en el orden nacional y federal. La plena aceptación de esa forma de juzgar tras una tradición escritural de una centuria ha ido delineando una práctica judicial transformadora y acentuado un modelo de juzgamiento que se encuentra en plena evolución. Por otra parte, nuevos paradigmas van surgiendo con el empleo como instrumentos normativos de los tratados internacionales de Derechos Humanos incorporados por la reforma constitucional de 1994, cuya práctica va transformando la cultura jurídica en general y nuestra manera tradicional de ver el proceso, en particular.

Hoy, por imperio de esas convenciones existe, a la par del tradicional control de constitucionalidad, uno de convencionalidad que obliga a los tribunales a sujetar sus pronunciamientos a las disposiciones de aquellos tratados y a la jurisprudencia de los organismos interamericanos por ellos creados para su aplicación. De manera que el contenido actual de las formas sustanciales del juicio se ha visto modificado y ampliado por esta nueva cosmovisión de las garantías del debido proceso.

La acusación es un claro ejemplo. El derecho a la tutela judicial efectiva ha ido debilitando el monopolio del Ministerio Público como titular de la acción y ha promovido la figura del querellante otorgándole poderes antes impensados. De hecho, gran parte de la jurisprudencia internacional se refiere a situaciones de responsabilidad de los Estados por no dar adecuada respuesta a la situación de las víctimas. En cuanto a la defensa y la prueba, a la rica jurisprudencia de la Corte Suprema se suman los pronunciamientos de la Comisión y de la Corte Interamericanas con relación a la presunción de inocencia, la imparcialidad, la duración razonable del proceso, la intimidad, la igualdad de armas, la publicidad, el contradictorio etc. Y, finalmente, la sentencia penal dictada a cabo de un juicio oral y público requiere de una exhaustiva motivación dado el alcance que se la ha dado al derecho a la segunda instancia y a la doctrina del máximo rendimiento.

A propósito de esto, el juicio oral ha tenido modificaciones significativas en las últimas dos décadas, no siempre, a mi gusto, positivas. Pese al fortalecimiento del sistema acusatorio y de la oralidad propugnado con la sanción del Código Procesal Penal Federal (Ley 27.063 y su modificatoria, la Ley Nº 27.482), el vuelco radical producido con el tratamiento del recurso de casación a partir del fallo “Casal” de la Corte Suprema, le ha quitado al juicio oral la centralidad que debería tener. Sin embargo, el juicio por jurados que ha empezado a implementarse en varias provincias, promete convertirse, según mi parecer, en el modelo de juzgamiento por excelencia que, por sus probadas bondades, auguramos tenga plena vigencia en el país.

Este trabajo se empezó a gestar hace varios años y ha sido testigo del desarrollo, siempre mutable, de los institutos abordados. Si bien he tomado como punto de referencia normativo el Código Procesal Penal de la Nación – todavía vigente – y la nueva legislación sancionada a partir de la Ley 27.063 que aún no encuentra espacio para su plena aplicación, no es un tratado exegético de esas leyes. El foco de reflexión son las formas sustanciales del juicio que han sido estudiadas de acuerdo con lo que considero son sus aspectos más sobresalientes, dentro de un examen más general al que permite un ordenamiento determinado. Mi intención es brindar un panorama aproximado del estado actual de la doctrina y la jurisprudencia – sobre todo de la Corte Suprema – en una materia sumamente vasta, donde suele reinar la casuística. La selección, por cierto, no está exenta de discrecionalidad, por lo que ciertos análisis pueden resultar, para algunos, exiguos y, para otros, excesivos. Seguramente, muchos advertirán omisiones injustificadas.

Este libro alcanzará su cometido si resulta útil a quien decida consultarlo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *