Discutir sin hipocresía

OPINIÓN – POR RODOLFO LEMOS ANGULO, ABOGADO

Discutamos sin hipocresías, típicas de una sociedad pacata y burguesa, que niega en público lo que hace en privado. Discutamos la legalización del uso recreativo de la marihuana, para que todos, todas y “todes” puedan gozar y disfrutar lo que se siente estar bien drogado, con alucinaciones y eventuales brotes de paranoia o esquizofrenia. Luego, les enseñemos eso a los niños, desde el jardín de infantes hasta el último año de la secundaria. Para que los opresores oligarcas, que se la pasan la vida fumando marihuana, no le impidan al pueblo, el derecho al goce de los más sanos y sencillos placeres de la vida.
Ya antes, este presidente y el otro anterior, argumentaron del mismo modo, con relación al derecho de toda madre a matar a su propio bebé en gestación. Discutamos sin hipocresías. Derecho al goce. Neo-Marx diría: Que las chicas pobres y humildes puedan gozar el placer que se siente al abortar voluntariamente, goce que hipócritamente, solo se reservan para sí las chicas ricas que no quieren que las chicas pobres disfruten y gocen, no sólo de su propio cuerpo, sino de matar un bebé. SIGUE ABAJO

¿Cómo seguimos? La pedofilia es un placer de los ricos y clérigos, todos lo hacen, debemos ampliar derechos y autorizar a que todas las clases sociales lo puedan disfrutar, no sólo los ricos e hipócritas oligarcas argentinos. Lo discutamos, no seamos una sociedad hipócrita, que dice que no hace lo que sí hace. Hitler hubiese dicho algo parecido: a quién no le da placer matar un judío todos los días, así que no seamos hipócritas, lo discutamos, así ampliamos derechos y todos (incluso los arios oprimidos) tienen derecho a tener su goce y matar un judío cada día. SIGUE ABAJO

Los grandes capitalistas roban dinero todos los días (como enseña Marx). Cuando un pobre manotea un celular, cárcel. Discutamos esta injusticia, no seamos una sociedad hipócrita. Pongamos un cupo de tres celulares, carteras o bicicletas permitidos todos los días, para cada argentino. No seamos hipócritas, miremos las estadísticas, somos una sociedad que roba todos los días, legalicemos y despenalicemos los hurtos y seremos más felices. Luego desde el jardín de infantes, a los nenes les enseñamos, a manotearle la merienda al otro nene, aunque algún oligarca hipócrita afirme que estamos corrompiendo las mentes de nuestros niños, enseñando a que se masturben, leyendo a Galeano para que aprendan a odiar, explicando que la marihuana te hace feliz y recordando a las nenas que tienen derecho de vida o muerte sobre el bebé en gestación en su vientre. Para que no sean explotadas por un opresor con chupete que no paga nada y exige de mal modo leche y cuidados todo el día. SIGUE ABAJO

Le diría al Presidente de la Nación: es cierto que pocos presidentes cumplen las normas que ellos mismos firman, como la prohibición de reunirse privadamente sin barbijos y hasta diez personas. No seamos hipócritas y discutamos el tema: que los presidentes y los políticos queden fuera del cumplimiento de las normas, que obligan al resto. De todos modos, son pocos los que las cumplen, según las estadísticas. Y ya que estamos, extendamos a todos, todas y “todes” el permiso de no cumplir las normas más elementales. No seamos hipócritas y lo discutamos. Basta de hipocresías. Ampliemos derechos. SIGUE ABAJO

Había una vez un rebaño que escuchaba a su cuidador, que le decía que se cuidara del lobo. Resulta que el cuidador, era el lobo. Uno que no miente dijo: “Todo el que es de la verdad, escucha mi voz”. Pilatos (post moderno) le respondió con un sarcasmo: “¿Y qué es la verdad?”. Ese diálogo terminó con una muerte violenta. Porque hipocresía (mentira) y homicidio son hermanos muy unidos. Tienen el mismo padre.

Rodolfo Lemos Angulo

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