Carta de un argentino a otro
POR JORGE ALACEVICH

Querido amigo/hermano:
No hay revolución más urgente que la que ocurre en nuestras entrañas.
No escribo desde la bronca, sino desde la responsabilidad.
No escribo para acusar. Escribo para despertarnos.
Nos acostumbramos a discutir el poder, como si el país fuera algo lejano y no tuviera que ver con nuestra diaria conducta.
Criticamos gobiernos, señalamos corrupciones, y exigimos justicia. Pero muy pocas veces nos preguntamos qué hacemos nosotros cuando nadie nos mira.
La patria no empieza en la Casa Rosada; empieza en la conciencia.
Empieza cuando elegimos decir la verdad, aunque a veces convenga mentir.
Empieza cuando trabajamos con dignidad, aunque nadie nos aplauda.
Empieza cuando dejamos de culpar, y comenzamos a asumir.
Querido amigo/hermano, un país no se pierde por sus errores políticos; se pierde cuando negociamos valores.
La patria no se declama; se practica. Porque no solo es un territorio que se defiende, es una conducta que se sostiene.
Querido amigo/hermano, si queremos un país distinto, empecemos por caminar distinto: dejar el atajo, porque la dignidad no admite desvíos.
Jorge Vladimir Alacevich
DNI 14.050.200

Excelente. Adhiero a ese pensamiento