Bomberos Voluntarios de Río Tercero: una historia de 61 años que también es parte de mi vida y que llevo en el alma

Por Jorge Alacevich, escritor, y exbombero voluntario

Hay historias que uno conoce porque las leyó. Otras, porque se las contaron. Y hay historias que se llevan grabadas en el alma. La del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Río Tercero es una de estas últimas.
La institución nació el 30 de julio de 1965, cuando un grupo de vecinos comprendió que una ciudad que crecía necesitaba hombres y mujeres dispuestos a servir sin esperar nada a cambio.

Aquella decisión, tomada en la Biblioteca Popular Justo José de Urquiza, por representantes del Rotary Club, el Club de Leones y la Cámara Junior, fue el punto de partida de una institución que con el tiempo se convertiría en un orgullo para Río Tercero y en un referente para todo el país.

Pero la historia de los bomberos no está escrita solamente en los libros de actas. Está escrita en cada guardia, en cada sirena, en cada madrugada, en cada incendio, en cada rescate y en cada abrazo silencioso después de cumplir con el deber. Lo digo con emoción, porque yo también fui bombero de este cuartel.

Tuve el honor de formar parte de esa gran familia que enseña que el valor no consiste en no tener miedo, sino en avanzar a pesar de él cuando alguien necesita ayuda.
Con los años comprendí que ser bombero no termina el día en que uno deja el casco o el uniforme. Es una forma de entender la vida. Es aprender que el servicio, la solidaridad y el compañerismo dejan huellas para siempre.

Hoy, al recordar un nuevo aniversario del Cuartel de Bomberos Voluntarios de Río Tercero, mi reconocimiento es para quienes soñaron esta institución, para quienes ya no están y para cada hombre y cada mujer que mantiene viva esa vocación de servir.
Porque los cuarteles se construyen con ladrillos. Pero su verdadera fortaleza está en las personas.
¡Feliz aniversario, queridos Bomberos Voluntarios de Río Tercero! Mi respeto, mi gratitud y mi orgullo de haber sido parte de esa historia que sigue protegiendo la vida de toda una comunidad.