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A 30 años del atentado a FMRT, invitan a la proyección de Esquirlas en la Biblioteca Urquiza

A poco de cumplirse 30 años del atentado a Fábrica Militar Río Tercero, ocurrido el 3 de noviembre de 1995, en la ciudad comienzan a desarrollarse eventos conmemorativos relacionados con la mayor tragedia que sufrió la ciudad.


Uno de ellos tendrá lugar este viernes 15 de agosto, a las 18, en la Biblioteca Popular Justo José de Urquiza. Allí se proyectará el documental Esquirlas (2000), opera prima de la riotercerense Natalia Garayalde, y habrá también un conversatorio con artistas de la ciudad que recordarán el trágico hecho, que dejó siete víctimas fatales, cientos de heridos, cuantiosos daños materiales y a toda una ciudad reclamando verdad y Justicia.


Este ciclo audiovisual ha sido denominado Memoria… y después, y es organizado por la Biblioteca Popular Justo José de Urquiza, por la Universidad Provincial de Córdoba, por la Escuela Superior de Comercio y por el Instituto Arte Nuevo. La entrada es gratuita y estará coordinado por Silvina Marchal.


Desde la organización se invitó a participar de este ciclo con el siguiente escrito, titulado MEMORIA… y después. Hacia el 30° aniversario del 3N del Atentado.
Podemos afirmar que el Río Tercero que conocíamos como una ciudad pujante y de progreso se transformó por un día en un campo de guerra. El 3/11/95, la realidad como la conocíamos estalló en pedazos.


Se incorporaron palabras que desconocíamos: trotyl, proyectil, espoletas, esquilas. Nuestro paisaje se modificó: casas destrozadas y árboles caídos y calles intransitables y zonas peligrosas. Nuestro instinto de vida se afirmó en certeza colectiva: teníamos que huir sin mirar atrás y en cuestión de horas la ciudad quedó ausente.
Todos en alguna medida recordamos la fuga, la sensación del exilio y el miedo permanente.
Nuestros periodistas preguntaban preocupados, y las autoridades no demoraron en sancionar: “se trata de un accidente y no de un atentado. Ustedes tienen la obligación de difundir estas palabras”, dijo el presidente por televisión.
Un estado de pesadilla constante nos acompañó por mucho tiempo, el insomnio nos tenía acorralados, la radio de fondo anunciaba gente que aún no había podido regresar a su familia. Tuvimos la fantasía de que volveríamos al Río Tercero de antes, pero ya no.
Llevó muchos años poder afirmar y no negar lo que sucedió aquí, fue un atentado.
Los artistas de nuestra ciudad, fueron quienes tomaron la palabra y aun con los propios sentidos estallados, provocaron sentidos y objetos que ofrecieron a la ciudad, para que, no solo pudiéramos soportar la pesadilla, sino también para despertar a la realidad que vivimos.
30 años después aún necesitamos despertarnos, leer las tramas que el arte tejió para arribar a otros sentidos que nos permitan bordear la huella que la esquila dejo. Habitar la ciudad es un ejercicio político de memoria, donde leer y escribir no son operaciones disyuntas sino un continuo devenir poético del sujeto de lo colectivo.

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