Mató a su pareja y esperó a la policía tomando whisky: en Río Tercero lo condenaron a perpetua
Foto: la escena del crimen. Juan Pablo Lavisse /El Doce

En la Cámara del Crimen de Río Tercero un hombre de 57 años fue condenado a cadena perpetua por asesinar a su pareja, en abril de 2025, quien entonces contaba 51 años.
Este caso de femicidio tuvo repercusión nacional y la condena conocida este jueves 5 de marzo de 2026 también tuvo eco en medios nacionales.


El hecho sucedió en la tranquila localidad de Los Reartes, en el departamento Calamuchita, donde la pareja oriunda de Granadero Baigorria, Santa Fe, había llegado a vivir meses antes del crimen.
Adrián Norberto Pérez fue condenado por homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género en un juicio abreviado cuyo tribunal estuvo presidido por Marcelo Ramognino.

En la sala también se encontraban el secretario Leonardo Galanti; el imputado; su abogado defensor Luis Galli; el defensor público Daniel Apóstolo Barbieri en representación de la querellante particular, quien también estuvo presente, y por el fiscal de Cámara, el prosecretario Esteban Bonfigli.

Luego de leerse el contenido de la pena acordada por la fiscalía y por la defensa y que Pérez reconociera haber cometido el delito, el Tribunal dispuso condenarlo a la pena de prisión perpetua y a una multa complementaria de 10.000 pesos por la tenencia de arma de uso civil. Se lo declaró autor de homicidio calificado por el vínculo y por mediar violencia de género, amenazas y tenencia ilegal de arma de uso civil.

EL CASO
El martes 15 de abril de 2025, por la tarde, Pérez mató de un escopetazo a su pareja, Roxana Silvina Rotchen, quien entonces contaba 51 años. Luego del crimen, llamó a uno de los hijos de la víctima, que se encontraba en Santa Fe, y le confesó el crimen. Inmediatamente el joven llamó a la policía de Córdoba y relató lo que le acababa de confesar el homicida.
Mientras los agentes se dirigían a la casa de barrio Capilla Vieja, donde había sucedido el crimen, el asesino se sentó a tomar whisky sabiendo que en breve llegarían a detenerlo.
Cuando los policías llegaron al domicilio, aproximadamente a las tres de la tarde, se encontraron con una escena tan espeluznante como insólita. El hombre estaba sentado en una reposera con un vaso de whisky en la mano. No se resistió a ser detenido. Junto a él estaba la carabina que presuntamente utilizó para cometer el femicidio. A pocos metros, en la caja de una camioneta, estaba el cuerpo sin vida de quien era su pareja, con una herida por un escopetazo.
«Le volé la cabeza», habría confesado Pérez Tica al hijo de Rotchen. Luego de su detención, fue trasladado al penal de Bouwer, donde esperó su juicio.
En una de las fotos que se difundieron de las primeras pericias, se alcanza a observar la escena en que fue detenido Pérez: una mesa abarrotada de cosas en el centro de un aparente quincho o galería, sobre la que había una botella de whisky Chivas Regal 12 y una cubetera de hielos, además de reposeras.
En el caso intervino la fiscal de Instrucción de Río Tercero Paula Bruera, quien había comentado que uno de los hijos de Rotchen le confió que su madre tenía una «relación conflictiva (con Pérez) porque ella se quería separar», aunque nunca lo había denunciado por violencia de género.
Tanto Pérez como Rotchen eran de Granadero Baigorria (Santa Fe) y vecinos recientes de Los Reartes, en el Valle de Calamuchita.