En 1941 fallecía Octavio Pinto, destacado artista plástico cordobés
EFEMÉRIDE – POR JORGE ALACEVICH

El 27 de diciembre de 1941 fallecía en Montevideo, Uruguay, el notable artista plástico cordobés Octavio Pinto, de gran contracción al trabajo, autor de obras que forman parte de las colecciones de los principales museos de arte. Tenía 51 años.
Había nacido en Villa del Totoral, Córdoba, el 26 de noviembre de 1890.

Si bien estudió Derecho en la Universidad Nacional de Córdoba, se formó en plástica con Honorio Mossi, Amadeo Delprete, Walter de Navazio, Ramón Gómez Cornet, José Bermúdez y Guillermo Butler.

El espacio del cual disponía en la casa paterna se convirtió en su taller, frecuentado por amigos y compañeros de estudio, entre los que figuraba su primo Deodoro Roca, con quien compartía, además, su afición por la pintura.

Pintor de estilo figurativo y temática realista, se caracterizó por sus paisajes y un uso sutil del color. Por medio de una beca en 1914 y su posterior cargo diplomático, viajó de manera asidua a Europa y residió en Marruecos, Japón, Brasil y Uruguay. Ingresó en la carrera diplomática que no abandonó hasta su muerte.

Concurrió al Salón Nacional en varias ocasiones y expuso sus trabajos en importantes galerías y museos del ambiente nacional e internacional.

Obtuvo numerosas distinciones, entre ellas el Premio Estímulo, en 1915; Primer Premio en la Exposición Internacional de San Francisco, Estados Unidos, en 1915; Premio Municipal, en 1924; Premio Eduardo Sivori, en 1925 y 1926; y Segundo Premio en el Salón de Rosario, en 1925.
Se vinculó con figuras como Miguel de Unamuno, Amado Nervo y a Santiago Rusiñol. Conoció también a Pío Baroja, Juan de la Encina, Azorín, José Ortega y Gasset y a los pintores José Moreno Carbonero, Joaquín Mir y a los hermanos Zubiaurre.
La práctica literaria lo tentó en sus años de juventud (en especial la poesía, que retomó luego ocasionalmente), como también la escritura crítica.
Además de algunos textos para catálogos y artículos publicados mayormente en el diario cordobés La Voz del Interior, codirigió en ese medio junto a Juan Aymerich una sección especial de crítica literaria y artística titulada La Quincena literaria entre 1913 y 1914.
Colaboró también con algunos envíos a la revista “Nosotros” durante sus años de becario y dictó algunas conferencias sobre temas de arte, como “El paisaje de los argentinos”, en el Instituto Popular de Conferencias de Buenos Aires, en 1926, posiblemente una de las más recordadas.
Su obra es especialmente valorada en el marco de la producción de los pintores paisajistas tradicionalistas de su generación