Un grave problema que nos aqueja
y que, de no solucionarlo, no
tendremos destino como especie

OPINION: POR CARLOS MALDONADO, VECINO DE LA CIUDAD

La naturaleza, o como la quieran llamar, hace mucho tiempo que nos envía señales, advertencias, avisos…
El papa Francisco dice: “Paren, no es por ahí, corrijan”. SIGUE ABAJO

Sin embargo, todo lo que hacemos los humanos es impulsado por ambición, codicia, avaricia, mezquindad y, fundamentalmente, por la estulticia, la estupidez humana. SIGUE ABAJO

Todos los daños que le hacemos a nuestra única “nave espacial” es contra nosotros mismos.
Estamos en un punto de casi no retorno. Todo lo que hemos creado y seguimos desarrollando, crea a su vez un gran desequilibrio que provocará la destrucción de la especie “inteligente” que creemos ser y también la de la mayoría de especies tal como las conocemos. SIGUE ABAJO

La naturaleza tiene sus tiempos, y quizás no suceda en lo inmediato, pero de seguir así, las consecuencias, si no las sufrimos nosotros, lo padecerá nuestra descendencia cercana, es inevitable.
Todos podemos verificar los daños que causamos, solo es cuestión de observar, por ejemplo: SIGUE ABAJO

Cuando viajen en auto desde Río Tercero hasta las ciudades de Córdoba, Villa María o Río Cuarto, o algún otro destino, miren los bichos que quedan pegados en el parabrisas. Son muy poquitos, a veces, ninguno…
Si observamos con algo de mayor atención, veremos que:
Ya no hay mariposas.
No hay cuises.
No hay lagartijas.
No hay iguanas.
No hay liebres.
No hay zorrinos.
No hay perdices.
No hay martinetas. SIGUE ABAJO

No hay zorros.
No hay comadrejas.
No hay vizcachas.
No hay peludos.
No hay lauchas.
No hay sapos.
No hay ranas.
No hay jilgueros.
No hay calandrias.
No hay cabecitas negra.
No hay zorzales.
No hay Martín pescador.
No hay siete colores. SIGUE ABAJO

No hay mixtitos.
No hay brasitas.
No hay monjitas.
No hay cardenales.
No hay tijeretas.
No hay lechuzas.
No hay juanitas (cascarudos).
No hay bichos moros.
No hay abejas.
No hay avispas.
No hay orugas.
No hay bichitos de luz.
No hay luciérnagas.
No hay cogollos. SIGUE ABAJO

La lista de los animales que ya no se ven por ningún lado, ciudad, rutas, campo, es interminable, y esos son solo los que uno veía a menudo.
Eso pasa con la fauna, con la flora es idéntico.
Todos somos parte de la naturaleza, todos necesarios porque cumplimos un rol, incluidos los más pequeños que no se ven.
Los se implementaron con los cultivos transgénicos, soja, maíz, trigo, etc. En su comienzo se decía que este tipo de cultivo iba a paliar o solucionar el hambre en el mundo. Hoy, a años de su práctica, eso no ha sucedido, se diría que ¡todo lo contrario!
Entonces, ¿para qué?

Carlos Maldonado
DNI: DNI 6.658.468

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.