Disparos con armas en el centro – Hay cuatro hombres y una mujer detenidos: de qué se los acusa
Foto: el Peugeot 207 en el que llegaron a Río Tercero los sospechosos de querer cometer algún ilícito

La persecución policial con disparos de arma en una zona céntrica de Río Tercero, ocurrida en la mañana de este lunes 2 de noviembre de 2026, tiene a cinco personas detenidas, ninguna de Río Tercero.
El hecho, prácticamente inédito en la ciudad, generó un instante de pánico entre los vecinos y comerciantes de la zona de Garibaldi y Belgrano cuando vieron que desde un auto gris se le disparaba con una arma a otro de color negro que huía.

A los pocos minutos de ese momento de estrépito y terror parte de lo sucedido comenzó a tener claridad, aunque todavía quedan dudas sobre las cuales la investigación deberá arrojar luz.
En ese marco, la Fiscalía de Instrucción de Fuero Múltiple N° 2 de Río Tercero, a cargo de Nicolás Torres, informó que dispuso la detención de cinco personas, cuatro hombres de 34, 36, 40 y 41 años y una mujer de 27 años, todas domiciliados fuera de esta ciudad.

La persecución comenzó partir de un llamado a la línea de emergencias 101 de la Policía, a través del cual un vecino alertó sobre la presencia de un automóvil cuyos ocupantes observaban el interior de vehículos estacionados en el sector céntrico, se informó desde la fiscalía de Torres.

«Personal de la Dirección General de Investigaciones Criminales ubicó el rodado en la intersección de calles Garibaldi y Belgrano. Al impartirse la orden de detención, el conductor aceleró y embistió a dos efectivos policiales y al móvil en el que se desplazaban. Uno de los funcionarios efectuó disparos hacia los neumáticos del vehículo, que continuó su huida. Ambos efectivos sufrieron lesiones leves», se relató desde la Fiscalía.
En declaraciones periodísticas, Torres precisó que los disparos habían sido siete.

La información de la fiscalía agrega: «A partir de ese momento se desplegó un operativo cerrojo con intervención de personal de la Patrulla Preventiva, la División Motorizada y las dependencias policiales de las localidades vecinas. Uno de los ocupantes fue aprehendido a pocas cuadras del lugar; el automóvil fue hallado abandonado en la vía pública (en Roque Sáenz Peña al 200); un segundo ocupante fue interceptado en la localidad de Almafuerte, hacia donde se había trasladado en un remis; y el tercero, que había permanecido oculto en una vivienda deshabitada (presuntamente en calle 12 de Octubre), fue aprehendido en la Ruta S-253 (camino a Corralito) cuando se retiraba de la ciudad a bordo de una camioneta, junto con sus dos ocupantes, quienes se resistieron al procedimiento». Esas personas eran un hombre y una mujer.
«El accionar coordinado del personal policial, la colaboración de los vecinos que dieron aviso a la autoridad y el análisis de las cámaras de seguridad municipales y privadas permitieron localizar a los involucrados en pocas horas», se destacó desde la Fiscalía interviniente.
El auto negro, un Peugeot 207, en el que se conducían los tres sospechosos, quedó secuestrado, al igual que la camioneta que fue interceptada en cercanías de Corralito, en la que viajaban uno de los tres sospechosos y dos cómplices que lo vinieron a buscar, un hombre y una mujer.
Las personas detenidas fueron notificadas de la imputación, de su detención y de los derechos que les asisten y fueron trasladadas al Establecimiento Penitenciario N° 5 de la ciudad de Villa María, donde permanecen alojadas a disposición de la Fiscalía de Torres bajo la custodia del Servicio Penitenciario provincial.
Las calificaciones legales provisorias son las de resistencia a la autoridad y, respecto de quien conducía el automóvil, además las de daño y lesiones leves calificadas, conforme lo previsto en los artículos 239, 183, 89 y 92 en función del artículo 80 inciso 8 del Código Penal, precisó la Justicia local. La investigación continúa en curso y se encuentran pendientes diversas medidas de prueba.
En algunos días el fiscal deberá decir si les dicta la prisión preventiva o si estas cinco personas o algunas de ellas quedan en libertad.
Se conoció que los vehiculos en los que se conducían no eran robados. Sí que al menos dos de ellos tendrían antecedentes, incluso en esta ciudad, por un hecho cometido con el uso de inhibidores de alarmas.
El fiscal Torres reconoció también que se está analizando la conducta policial y que «en principio fue un uso racional del arma de fuego».