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En Córdoba cierran cuatro comercios por día, y las ventas de alimentos cayeron 8,7% en un año

El comercio de Córdoba continúa atravesando un escenario de fuerte retracción, marcado por la caída de las ventas y el cierre de establecimientos. Durante septiembre y octubre de este 2026 cerraron 263 locales comerciales en los principales conglomerados urbanos y corredores turísticos de la provincia, un promedio de más de cuatro cierres diarios, contando sábados y domingos.
La situación alcanza incluso a establecimientos con décadas de trayectoria, que no logran sostener sus gastos de funcionamiento.


Los datos surgen del último Informe de Coyuntura Económica y Social del Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (IETSE) del Centro de Almaceneros de Córdoba.
Ese estudio mostró también que la inflación de octubre fue de 1,83%, por debajo del 2,08% registrado en septiembre.
La contracción del consumo también se refleja en los indicadores del sector. En octubre, las ventas minoristas de alimentos cayeron un 8,7% interanual, con lo que acumularon once meses consecutivos de bajas.


Por su parte, las ventas minoristas generales registraron un retroceso del 19%, según la Cámara de Comercio de Córdoba, mientras que la rentabilidad disminuyó un 21%.
Este panorama dificulta la reposición de mercadería y reduce los márgenes de ganancia, especialmente en los pequeños comercios de cercanía, que deben afrontar sus costos fijos con ingresos cada vez menores.


UN ESCENARIO QUE COMPROMETE LA CONTINUIDAD DE LOS NEGOCIOS
Las perspectivas para los próximos meses también generan preocupación. El relevamiento del IETSE señala que el 6,5% de los comerciantes considera que podrá mantener su actividad por menos de tres meses, mientras que otro 11,5% estima que tendrá posibilidades de continuar entre tres y seis meses.
FAMILIAS SE FINANCIAN PARA COMPRAR ALIMENTOS
La crisis comercial está vinculada con las dificultades económicas que atraviesan los hogares cordobeses. Según el informe, el 88,5% de las familias utilizó alguna modalidad de financiación para adquirir alimentos durante los últimos 30 días.


Entre las alternativas empleadas, el 38,2% recurrió a compras fiadas, el 36,3% utilizó tarjetas de crédito y el 14% pidió dinero prestado. Además, el 61,7% de los hogares no podría mantener sus gastos durante más de una semana si dejara de percibir sus ingresos.
El relevamiento advierte que una parte importante de las familias ya no consigue cubrir sus necesidades alimentarias únicamente con sus ingresos mensuales, una situación que repercute directamente en el nivel de consumo.
EL DESCENSO DE LA INFLACIÓN NO REVIERTE LA CAÍDA DEL CONSUMO
Aunque la inflación mensual mostró una reducción y se ubicó por debajo del 2% en octubre, el poder adquisitivo continúa bajo presión. El informe de Almaceneros señala que los aumentos sostenidos, incluso a tasas cercanas a ese porcentaje, siguen deteriorando la capacidad de compra, especialmente entre quienes no reciben actualizaciones salariales equivalentes.
De esta manera, los cierres comerciales registrados durante septiembre y octubre reflejan las dificultades que enfrenta el sector para sostener su actividad en un contexto de menor consumo, pérdida de rentabilidad y hogares cada vez más condicionados por el endeudamiento.

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