Semáforos: sin onda verde,con mala onda, apuros y enojos
Foto: el semáforo de 2 de Abril y Rafael Obligado, uno de los pocos que aún conserva la cuenta regresiva. Muchas otras se apagaron.

En Río Tercero hay dos situaciones que están dando apuro por estos días: una es la luz amarilla de los semáforos, que dura nada, entonces hay que apretar el acelerador para que la luz roja no te alcance y detrás llegue una multa.

La otra situación que ya causa apuro es la de funcionarios municipales contando que desde hace meses le están diciendo a la empresa concesionaria de los semáforos que active la cuenta regresiva para que los conductores sepan cuán próximos están de que encienda la luz amarilla, sin que nada haya cambiado aún. Sinceramente, ya da apuro. Y no queda bien.

Hay un problema. Cuando se concesionaron los semáforos a una empresa privada de la ciudad, no se conoce bien con qué fin, que no sea otro que el de cobrar multas los infractores (algo que está bien), en el convenio de concesión parece que no se exigía que los semáforos tuvieran la cuenta regresiva, con la cual los riotercerenses nos habíamos habituado, amigado, y que, realmente, ayudaba a la conducción, aunque ahora se argumente que cuando quedaban pocos segundos de verde se aceleraba para cruzar. Sin fundamentación alguna, esa cuenta regresiva se fue apagando en algunos semáforos.

A muchos conductores, muchos, les han llegado multas por venir cruzando con luz amarilla el semáforo y ser sorprendidos con la luz roja enseguida. Y el enojo es grande. Personas que en su vida cruzaron un semáforo en rojo, ahora aparecen como infractoras, con multas en su casa. Eso no quita que haya otros tantos que sí cometen esa infracción, entre tantas otras.

Río Tercero nunca se caracterizó por tener una buena onda verde en sus calles semaforizadas. La tuvo, cuando la tuvo, y dura poco. Tampoco sería tan necesaria por ser una ciudad con relativamente pocos semáforos, todos necesarios.
Ahora se caracteriza por no tener onda verde y por tener mala onda, porque quitarle la cuenta regresiva o apagarla, es de mala onda.
Es de mala onda multar por cruzar una esquina semaforizada en rojo, cuando el amarillo duró una pestañada.
Todo feo para un sistema que se dice que no pretende tener fines recaudatorios. Pero, sí que lo tiene, si no, qué sentido tiene que lo tenga una empresa privada, que muchos funcionarios no se animan ni a mencionar.
Hay mucho por decir con lo que prometía el nuevo sistema de semaforización en la ciudad que no se cumplió aún.
En el Palacio municipal no pueden comentar tampoco cuándo comenzó la concesión de los semáforos ni cuando terminará. Lo que sí aseguran ahora es que será el propio intendente Marcos Ferrer el que se pondrá al frente de este tema que enojó a más de media ciudad para ordenarlo.
Le pedirá a la empresa concesionaria que coloque la cuenta regresiva en los aparatos y quitará las multas que hayan sido mal cobradas porque el amarillo dura un chasquido de dedos. Las que sí están bien cobradas, no se perdonarán. Por temor, muchos ya han pagado multas que no fueron del todo claras.
Lo que sí anda muy bien en el sistema son las cámaras que filman y captan el momento que alguien esta cometiendo una infracción o… supuesta infracción.
Para finalizar, sin dudas que los infractores de leyes de tránsito deben ser sancionado en especial una tan grave como cruzar un semáforo en rojo.
Me parece bárbaro tocar el tema semáforo. Pero ya que estamos en tránsito, te dejo una inquietud. LA FAMOSA CALLE ESPERANZA, y los carteles de giro permanente, viniendo desde el campus del Alexis hacia el río, hay varios todos problemáticos, un carril para el giro, un carril para seguir por Savio, un carril para el que viene sentido contrario, y un carril para estacionar, pueden circular cuatro vehículos al mismo tiempo en una calle tan angosta, gracias .