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ATE Río Tercero denuncia que el Estado quiere entregar el control de la producción militar a extranjeros

La Asociación Trabajadores del Estado Seccional Río Tercero (ATE) denunció que el estado nacional está avanzando hacia la entrega a intereses privados, especialmente extranjeros, de la estratégica producción militar.
Lo hizo a través de un comunicado que entregó a los medios de comunicación este lunes 7 de septiembre 2026 en el que expresó que si el estado nacional pierde a Fábrica Militar Río Tercero «quedará desarmado para defender nuestra propia tierra.


Recientemente el estado nacional convocó a un concurso público de alcance nacional e internacional para «seleccionar uno o más socios estratégicos, privados nacionales y/o extranjeros, para la constitución de unión/es transitoria/s con Fabricaciones Militares Sociedad Anónima Unipersonal, destinada/s a la modernización, ampliación, inversión, desarrollo, operación, explotación y comercialización nacional e internacional de las distintas Unidades de negocios y líneas productivas de Fabricaciones Militares S.A.U.», publicó el estaco nacional.


ATE expuso que el pliego del concurso internacional habilita hasta 35 años de gestión privada, sin techo de participación extranjera ni garantías laborales, «en un escenario de creciente tensión en el Atlántico Sur».
Salto indicó que el plazo para la presentación de ofertas vencerá el próximo 3 de noviembre de 2026, «una fecha muy cara a los sentimientos de los riotercerenses», dijo en relación al atentado de estado contra Fábrica Militar ocurrida en esa fecha de 1995.


«La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) Seccional Río Tercero denunció que el Gobierno Nacional avanza, a través de Fabricaciones Militares S.A.U., en un concurso público nacional e internacional (Expte. EX-2026-63682973, Concurso CPU-2026-SC-001) que habilita a capitales privados extranjeros a tomar el control operativo de las cuatro plantas productivas de la empresa por un plazo de entre 10 y 35 años, sin que el Congreso de la Nación se haya expedido al respecto», dijo respecto a las plantas que Fabricaciones Militares tiene en Río Tercero, Villa María, Fray Luis Beltrán (Santa Fe) y Fanazul (Azul, Buenos Aires).


ATE expone que según el propio pliego del concurso, el socio privado deberá tener una participación mínima del 51%, sin techo máximo, y quedará a cargo exclusivo de la gestión, la producción y la comercialización de las plantas. El Estado, mientras tanto, se obliga a no fabricar por sí mismo esos mismos productos durante toda la vigencia del contrato y el operador privado queda en los hechos facultado para decidir el cierre o la reconversión de líneas productivas, sin garantía alguna de sostenimiento del empleo ni de las unidades de negocio.
Para el gremio, lo más grave es la pérdida de autonomía en materia de defensa, el esquema habilitaría a un operador privado extranjero a fabricar y comercializar armamento, municiones y explosivos bajo licencias y sellos de Fabricaciones Militares, sin que el estado argentino conserve la última palabra sobre dónde y para quién se produce.
«Estamos entregando la posibilidad de que se fabriquen armas con nuestra marca en cualquier parte del mundo y que terminen en manos que después no vamos a poder controlar», advirtió el gremio.
A esto se suma el riesgo laboral, el pliego no fija piso de dotación, no exige mantenimiento de puestos ni consulta previa a las representaciones gremiales y deja en manos del operador privado la organización del trabajo, los turnos y las condiciones de empleo, mientras el estado sigue siendo el empleador formal y el único responsable de pagar las indemnizaciones.
«Le entregan a un privado el poder de decisión sobre nuestro trabajo y le dejan al Estado la factura de los despidos», señaló David Salto, Secretario General de ATE Río Tercero.
El comunicado remarca además que la medida se da en un escenario de creciente conflictividad internacional, con la causa Malvinas aún irresuelta y tensiones persistentes en el extremo austral del continente, donde la Argentina necesita sostener su propia capacidad de defensa en el Atlántico Sur, la Antártida y la Patagonia.
«Cuando Fabricaciones Militares abastecía a nuestro Ejército, como en Malvinas en 1982, el pertrecho que defendió las Islas fue producido con manos argentinas, más precisamente laburantes de Fabricaciones Militares. Si perdemos esta fábrica, vamos a quedar desarmados para defender nuestra propia tierra», afirmó Salto.
ATE Seccional Río Tercero exige la suspensión del concurso hasta tanto se expida el Congreso de la Nación, en línea con las Leyes N.° 27.141 (2015) y N.° 27.742 (2024), que en dos oportunidades excluyeron a Fabricaciones Militares de todo proceso de privatización y llama a los demás gremios, legisladores y a la comunidad en general a sumarse a la defensa de las fábricas militares.

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