Violencia de género – Karina: reventó a patadas la puerta de la pieza donde estaba encerrada; tenía un cuchillo en la mano
Foto: La mujer, mostrando dos de las heridas que tuvo esa noche de furia de su pareja

Karina, una mujer de Río Tercero de 50 años, decidió contar la noche de terror que pasó el día que la Argentina perdió la final del mundial de fútbol ante España, hace un mes y medio.
Mientras la gran mayoría de los almafuertenses vivía con tristeza la finalización del partido, ella estaba encerrada en su dormitorio, aterrorizada escuchando como su pareja derribaba la puerta a patadas e ingresaba.

«Imaginate, yo no llego a uno sesenta y el tiene más de uno noventa, y estaba con un cuchillo», describió sobre una escena de terror que hoy la tiene con tratamiento psicológico, psiquiátrico y con heridas cortantes en el cuerpo que aún le duelen.
«No lo nombro porque no quiero que sea un escrache», le dijo Karina a Diario Río Tercero sobre el hombre de 44 años con el que convivió durante ocho meses.

«Él me contó que la causa que tenía en Neuquén por un abuso sexual había sido una falsa denuncia», siguió contando sobre un hecho que ella llegó a conocer de él.
Dijo que fue con una chica menor de edad dentro de su consultorio. Por eso recibió una condena de nueve meses de prisión condicional y la inhabilitación para ejercer su profesión en el área pública.
«Nunca imaginé que fuera una persona violenta, al contrario, al principio mostró otra cosa, era muy amable», lo describió.

«Con él sufrí diversos tipos de violencia; psicológicas, con amenazas de muerte y económica también. Hubo un combo de situaciones violentas que llevaron a lo que sucedió. Algunas cosas no las puedo decir. Mi abogado, Carlos Pajtman, me autorizó a hablar con ustedes, pero hay cosas que no puedo contar», agregó.
Ella lo denunció por violencia y la causa se tramita en los Tribunales de Río Tercero: «Quiero que hay Justicia», pidió
Sobre lo sucedido esa noche, relató: «Se estaba jugando la final y él había tomado mucho. Cuando terminó el partido yo le pedí explicaciones sobre una situación de infidelidad que había encontrado. Ahí comenzó todo el caos. Empezó a las 19.15 y terminó a las 23 con él en la comisaría y yo con golpes y cortes».

Karina cuenta que cuando quien era su pareja desató su furia en la casa, ella se encerró en el dormitorio. Ella vio como con un cuchillo en la mano el hombre rompía vidrios, cosas de la casa y dañaba paredes.
«Yo estaba encerrada y sentía como a patadas reventó la puerta de la pieza y entró», contó. La golpeó, la cortó y la amenazó: «Si hablás te mato», le dijo. Aún no sabe qué hizo que la situación no terminara aún peor.
En medio del nerviosismo ni ella ni él encontraban las llaves de la casa. De ese infierno ninguno podía salir. Mutuamente se gritaban que se fueran. Él llamó a su madre para que fuera a abrir la casa con un duplicado. Fue esa mujer quien se encontró con una casa arrasada, al igual que la relación de su hijo con su pareja, y llamó a la policía.
«A él se lo llevaron. Estuvo detenido del 19 al 22 de julio en Almafuerte y del 22 de julio al 13 de agosto en Villa María», contó Karina, como si llevara en cuenta los días de encierro de alguien a quien quiere ver en libertad. «Pagó una fianza y está con libertad condicional», precisó.
-¿Tenés miedo?, le preguntó este Diario.
-Yo tengo un botón antipánico, una restricción de contacto con él y con su familia, tengo depresión y mucho miedo, porque fue muy grave lo que pasó. Me quedó un trauma gigante.
Karina no quiso cerrar la nota contando ese infierno. «Quiero decir que encontré un apoyo grandísimo. Desde un primer momento la policía de Almafuerte y la Justicia de Río Tercero se movieron muy rápido. Punto Mujer de Río Tercero también actuó rápido. La psicóloga y todo el equipo que tiene Punto Mujer son muy empáticos. Las mujeres que estén pasando por esta situación tienen que hacer la denuncia», finalizó.