Crean una cortina forestal en sus campos para evitar problemas con sus vecinos cuando fumigan

Habitantes de Río Tercero, que viven calle de por medio con campos productivos, se quejan con frecuencia por las aplicaciones con productos fitosanitarios que realizan sus vecinos productores agropecuarios.

A pesar de existir desde hace años una ordenanza que reglamenta cómo deben hacerse esas aplicaciones, los vecinos argumentan que cuando se realizan las condiciones del tiempo no son las apropiadas (dicen que hay viento), que se hacen sin los controles que deben tener (sin receta fitosanitaria) y que los productos que se aplican son perjudiciales para su salud.

Del lado de los productores agropecuarios se asegura todo lo contrario: que los productos que aplican están autorizados por un ingeniero agrónomo, que tienen controles municipales y que se realizan cuando las condiciones del tiempo son óptimas.

En ese contexto que suele generar conflictividad, hoy los vecinos de barrio Aeronáutico se encontraron con una mejora que están ejecutando los dos propietarios de campos que lindan por el sector norte con ese barrio.
Esos productores comenzaron a construir una barrera forestal, la cual tiene por función ser un filtro en varios sentidos. Uno de ellos es impedir que los productos fitosanitarios que se aplican vuelen hasta la zona residencial de la cual están separadas solo por una calle. El otro es ser una barrera visual y sonora cuando se desarrolla alguna actividad rural.


El director de Ambiente de la Municipalidad, Ángel Berrino, comentó a Diario Río Tercero que los dos productores que tienen establecimientos rurales que limitan con barrio Aeronáutico decidieron construir esa cortina forestal. «Existe una normativa municipal que exige la existencia de esa barrera», comentó Berrino.
El funcionario aclaró que la Municipalidad no intervino en esta plantación. «Solo estuvimos en el lugar supervisando la tarea, que se desarrolló dentro de los campos de los productores», comentó. Berrino dijo que la barrera forestal tendrá una longitud de unos 400 metros, sobre los cuales se colocarán unos 350 ejemplares, «uno cada tres metros», precisó, en tres hileras.
Este Diario pudo conocer que las especies colocadas son robles, algarrobos, espinillos y tuscas y que la tarea finalizará mañana.
Los productores contrataron una empresa agronómica para que hiciera esa cortina forestal, la cual también aporta los ejemplares que se colocan.