destacadaLocales

Toy Story 5

Cine, Por Caíto Peralta


Mi parecer
Era un domingo lluvioso y frío. Pero era el Día del Padre y tuve la feliz sorpresa de recibir la invitación para ir al cine con mi hijo mayor. Una experiencia afortunada, y no solo por la posibilidad de disfrutar la quinta entrega de esta película animada que tanto nos gusta a mi hijo adolescente y a mí, sino también por todo lo que ha significado a lo largo de los años el mensaje de Toy Story para todos los que alguna vez vimos alguna de estas películas.


Toy Story 5 sigue siendo una buena película. Nos atraviesa de principio a fin. En esta oportunidad, nos arroja a una historia que, una vez más, aborda el tema del abandono, aunque ahora desde la llegada de la tecnología al hogar: una tablet, una pantalla, una nueva forma de relacionarnos.


Es hermosa de ver. No se puede evitar sentirse melancólico; mejor dicho, muy melancólico desde el comienzo. Toy Story te hace mierda. Desde los años noventa viene poniendo sobre la mesa el tema del abandono, y lo hace otra vez. Pero esta vez no lo trae en primera persona. Nos abraza para decirnos que podemos contar con las personas que más queremos y que el reemplazo no siempre es tal. Que los cambios hay que saber entenderlos para poder sobrellevarlos.


Andrew Stanton es un director de animación súper destacado: ganó un Oscar con Buscando a Nemo, dirigió WALL·E, hizo John Carter en acción real y volvió a Pixar con Buscando a Dory. La trama que hoy nos ofrece el director trata nada más y nada menos que de la llegada de la tecnología al hogar. Hogares desbordados de ella. Porque sí, la película muestra esto durante gran parte de su desarrollo. Sin embargo, no se olvida de que está dirigida a niños y nos invita a reflexionar sobre el uso de la tecnología en los vínculos de nuestros hijos: estar cerca y lejos al mismo tiempo por culpa de una pantalla.


Es algo tan bien representado que, aunque no se note a simple vista, funciona como un mensaje tanto para el adulto como para el niño. Para el adulto que creció con aquella Toy Story de 1995, la primera película completamente realizada por computadora.
Pero, sin ponerme más melancólico, en mi experiencia cinematográfica la película se ve hermosa. La trama está muy bien; incluso, me pareció mejor que la de Toy Story 4, que para muchos fue una secuela innecesaria.
De todas formas, está claro que, independientemente de lo bien que se vea, Pixar nos tenía acostumbrados a que cada entrega de la saga representara un salto tecnológico importante. En esta ocasión, eso no se nota tanto. No quiero decir con esto que se vea mal; al contrario, luce muy bien, pero la mejora visual respecto de la anterior es menor de lo que esperaba.
La historia funciona, y los personajes nuevos son preciosos por donde se los mire. Me gustó mucho que el personaje principal no fuera Woody. Es más, me habría gustado que apareciera aún menos, o incluso que no apareciera. No me odien, es solo mi parecer. De todos modos, su participación está bien resuelta dentro de la historia.
Sin más, esta película fue un disfrute por todo lo que trata y por la sutileza con la que lo hace. Tiene un final bonito y con la fuerza que se merece.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *