En Río Tercero se marchó por el Ni Una Menos y se pidió no ser indiferente ante el asesinato de mujeres
Fotos: Facebook Leticia Rubio
En el día del Ni Una Menos, con miles de personas marchando en todo el país, en Río Tercero también hubo diversas actividades, con concentración y movilización incluidas, para pedir por el fin de la violencia de género.
Por momentos bajo la lluvia, hubo expresiones artísticas en el Salón de Máquinas en el Paseo del Riel y una marcha que recorrió las calles del centro.
Uno de los cánticos que se escuchó fue: «señor, señora, no sea indiferente, nos matan a las pibas en la cara de la gente».

En todo el país la imagen del dolor fue la de Agostina Vélez, encontrada asesinada el pasado sábado 27 de mayo, crimen cometido por un hombre con alguna relación con su mamá, luego de ser buscada durante una semana.
«Más de 200 personas nos encontramos para marchar, abrazarnos y seguir visibilizando que nos queremos vivas, libres y sin miedos», publicó Leticia Rubio, una de las comunicadoras de la ciudad integrante del colectivo que estuvo en la organización de la marcha y las actividades que se desarrollaron.

Una de las actividades artísticas que hubo fue la participación del coro de la agrupación Católicas por el Derecho a Decidir, que presentó el cancionero feminista, obras de cantantes y compositoras cordobesas.
También hubo un taller organizado por docentes, especialmente destinado a varones, «un paso clave para interpelar privilegios y construir nuevas masculinidades de cara a la erradicación de las violencias», puntualizó Leticia Rubio, periodista de Tribu Contenidos.
CIFRAS QUE DUELEN Y MOVILIZAN
En su crónica Leticia, agregó: «No marchamos solo por costumbre; marchamos porque la realidad es urgente. En lo que va de este 2026 la violencia machista no frena y los números siguen siendo desgarradores: en la Argentina se registra un femicidio cada 31 horas».
«Detrás de cada estadística hay una vida arrebatada, una familia rota y una comunidad que exige respuestas. No somos números, somos historias, somos proyectos y somos el grito de las que ya no están».
«Gracias a cada persona que se sumó, que puso el cuerpo y la voz. La lucha sigue todos los días en las casas, en las aulas, en los lugares de trabajo y en las calles», finalizó.