El bandoneonista local Miguel Albri tendrá su homenaje este 11 de diciembre, Día Nacional del Tango
Foto. Miguel Albri (imagen de TV, Local Noticias)

El bandoneonista riotercerense Miguel «Salamín» Albri tendrá hoy jueves 11 de diciembre un merecido homenaje, en coincidencia con el Día Nacional del Tango, que se celebra en para recordar al popular cantante de tango Carlos Gardel y al compositor Julio de Caro, quienes fueron reconocidos en todo el mundo por dar a conocer este género musical. Ambos cumplían años el 11 de diciembre.

El homenaje, denominado «Corazón de Fuelle», será en el Anfiteatro Municipal Luis Amaya, a las 20.30, con entrada a la gorra. Todo lo recaudado será destinado a Fundación Juntos a la Par-La Luciérnaga Río Tercero.


Actuarán 10 artistas de la ciudad, acompañados por Albri, entre ellos su nieta Victoria Albri, de 17 años, y también la Orquesta Municipal que dirige Joaquín Ceballos.

Este homenaje fue organizado por las comisiones vecinales de los barrios Belgrano y Villa Zoila, que presiden Iván Albri, hijo del músico, y la periodista Ivana Truchi, con el apoyo de la Municipalidad de Río Tercero.

MIGUEL ALBRI
Miguel tuvo su primer contacto con el bandoneón hace 74 años, cuando a los 9 se animó a estirar el fuelle del instrumento que tocaba su padre para ver cómo sonaba. «Yo lo veía tocar a él y me gustaba. Y fui aprendiendo de oído», recordó en diálogo con Diario Río Tercero.
En la adolescencia su padre lo acompañaba a tomar clases en Córdoba, con un conocido maestro de la capital provincial. A los 16 años, un poco encontra de los deseos de su padre, que quería que no desatendiera los estudios, Miguel se incorporó a una reconocida banda de la ciudad, Ritmo Brillante, que brindaba espectáculos por toda la región.
Para ese entonces hacía algunos años que ya era conocido por su apodo, Salamín, como lo nombraba otro exponente de la cultura local, Hugo Rodríguez, reconocido teatrero.
Miguel iba a comprar a la despensa que tenían los Rodríguez, cuyo hijo, Hugo, lo veía llegar y le decía que se parecía un salamín por su delgadez. Ese sobrenombre le quedó para siempre.
Miguel trabajó en el Policlínico de Río Tercero y entre 1972 y 2000 en el Banco Provincia de Córdoba. «Cuando trabajaba en el banco, ensayaba cuatro horas por día. Cuando se jubiló, ensayaba ocho horas por día», comentó su hijo Iván, mostrando la pasión que su padre tiene por la música.
Miguel acompañó a grandes referentes nacionales del tango. Por ejemplo, a Jorge Arduh, con quien tocó varias vece en el Fiesta Nacional del Tango en La Falda y en el Teatro San Martín de Córdoba, uno de los mayores recuerdos que atesora. También tocó con Osvaldo Piro, Alberto Castillo, Argentino Ledesma y Roberto Goyeneche, entre otros. Y con el bandoneón viajó por Francia y México, entre muchos otros lugares.
La última vez que a Miguel se lo vio en escena fue acompañando a la talentosa Magda Ruffini, el pasado 4 de octubre, en el espectáculo «La Experiencia», que produjo al propia artista de 17 años en el Teatro Real Cooperativa. Allí se vio lo siempre dispuesto que está para acompañar a los artistas locales y el gran cariño que le tiene la gente.
Esta noche será una nueva y gran oportunidad para ver a este gran bandoneonista de Río Tercero.