destacadaEconomíaLocalesNacionales

Whirlpool deja de producir lavarropas en el país y despidió a 220 operarios; ollas Essen, a 29

Por falta de competitividad para exportar y una enorme competencia de productos importados, la empresa Whirlpool anunció de manera sorpresiva el cierre de su fábrica de lavarropas del Parque Industrial de Fátima, en el municipio de Pilar, Buenos Aires, y anunció la desvinculación de 220 trabajadores.


Fuentes de la empresa precisaron que este miércoles 26 de noviembre de 2025 se le comunicó la decisión a los empleados y que se está negociando con el sindicato (Unión Obrera Metalúrgica) el paquete de salida, que incluirá la indemnización correspondiente más un plus. La medida incluyó tanto al personal de producción como a otros sectores vinculados con la operatoria de la planta (por ejemplo, áreas de ingeniería, calidad, entre otras).


Whirlpool mantendrá su oficina comercial y de distribución en la Argentina, como hace 35 años, en la que seguirán trabajando entre 100 y 120 personas, dijeron las fuentes. Según explicaron, la decisión se tomó porque “se trataba de un modelo de negocio operativo y competitivo que sea eficiente y que sea mucho más ágil de lo que realmente fue, algo que finalmente no pudo lograrse en un contexto de fuerte desaceleración del consumo y aumento significativo de las importaciones”. “La idea es empezar el camino de la transición y organizarnos hacia una operación más comercial que de fabricación”, explicaron las fuentes.


“Esta decisión implica una reconfiguración estructural de la operación en la Argentina. A partir de este cambio, Whirlpool concentrará su presencia en el país en actividades estrictamente comerciales y de servicio, garantizando el abastecimiento de electrodomésticos, accesorios y repuestos en todo el territorio de Argentina”, explicita el comunicado de prensa enviado por la firma. Y agrega: “La compañía reafirma que su continuidad en la Argentina no está en revisión: su presencia comercial y su portafolio de productos seguirán disponibles para los consumidores, bajo un esquema operativo alineado con las condiciones del entorno local y regional”.


La empresa aún no decidió qué hará con la planta de Pilar, que fue construida e inaugurada en octubre de 2022 para producir lavarropas de última generación y poder exportarlos en un 70%. “Hay varias alternativas pero todavía no tenemos información”, dijeron al respecto las fuentes.
En cuanto a los motivos esgrimidos por la dirección de Whirlpool, los empleados recibieron como explicación una abrupta caída en las ventas y la pérdida de competitividad de la marca en el mercado local, fenómeno que los directivos vincularon al aumento de las importaciones.


Trabajadores de la empresa indicaron que un lavarropas de la marca, con capacidad para siete kilos, se comercializaba entre 800 mil y 1 millón de pesos, mientras que “una marca china puede conseguirse a mitad de precio”, lo que habría impactado directamente en la demanda.
La reducción de la producción ya se venía manifestando en las últimas semanas. Según referentes de los trabajadores, la planta pasó de fabricar entre 500 y 600 lavarropas diarios a solo 400 unidades. Esta merma en la actividad había provocado, dos semanas atrás, el despido de los trabajadores eventuales. Sin embargo, el cierre total no era una posibilidad que los empleados consideraran inminente. Además, mencionó que la empresa había adelantado las vacaciones al 22 de diciembre, sin que esto hiciera prever una medida tan drástica.
Whirlpool SA aclaró en un comunicado de valores que las actividades de importación, comercialización y distribución en el país continuarán sin verse afectadas”. explicó el portal.
TRES AÑOS DE VIDA
La planta de lavarropas de Pilar fue inaugurada en octubre de 2022 y demandó una inversión de USD 52 millones. El objetivo era producir 300.000 productos por año y exportar el 70%, pero hoy se estaban fabricando 150.000 y la ecuación era 50% para el exterior y 50% para el mercado interno.
En esa oportunidad, los directivos de la filial local del gigante norteamericano sostenían que la decisión de elegir la Argentina para la fabricación de lavarropas se explicaba porque se trata de su tercer mercado más importante de la región, detrás de Brasil y México.
DESPIDOS EN ESSEN
La fábrica de ollas y sartenes Essen, radicada en Venado Tuerto, Santa Fe, inició un ajuste que incluyó 29 despidos. La empresa avanzó con ceses que alcanzaron a trabajadores de planta y a personal eventual, en un contexto marcado por la caída del consumo y por el ingreso creciente de productos importados. El recorte se convirtió en uno de los más significativos dentro del rubro de artículos metálicos para cocina en la región y generó preocupación entre los operarios por la magnitud del impacto. “En los últimos meses, la demanda en Argentina disminuyó, lo que obligó a la compañía a realizar algunas desvinculaciones para adecuar la producción: en total 12 empleados efectivos y 17 de personal eventual», expresó la empresa. «Estas medidas no están relacionadas en lo más mínimo con la fabricación importada de productos, sino exclusivamente con la baja de la demanda”, puntualizó.
Con más de 45 años de trayectoria, Essen mantiene presencia en seis países de la región: Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia, Perú y México.
A lo largo de su historia ya comercializó más de 30 millones de unidades a través de una red de 20 mil revendedores independientes.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *