destacadaLocalesPoliciales

Motochorros golpearon y le robaron a joven en B° Castagnino

Una modalidad delictiva que se considera propia de ciudades grandes, como las de Buenos Aires, Córdoba, Rosario o el gran Buenos Aires, parece querer instalarse en esta ciudad.


No se conoce con certeza con qué frecuencia actúan motochorros en la ciudad porque son delitos que no son informados por la Policía, pero sí lo hicieron vecinos de barrio Castagnino que se mostraron preocupados por esta modalidad.


En primera persona lo relató a Diario Río Tercero un joven de 26 años, víctima de dos sujetos que lo abordaron en una moto, lo golpearon y le robaron.

El joven relató que, como lo hace con frecuencia, salió a caminar por su barrio de noche. Cerca de la una de las dos de la madrugada de este miércoles 19 de febrero, cuando estaba en Urquiza y Alem, fue sorprendido por dos personas a bordo de una moto, de entre 125 y 150 centímetros cúbicos.


«Cuando los vi venir de frente y frenar, ya me la veía venir», dijo el joven sobre su mala presunción. «Creo que andaban en una Titán», describió, en referencia a una moto Honda 150 cc..
Ambos se le pararon al lado y amistosamente le preguntaron una dirección. «Uno se bajó de la moto para mostrarme en su celular adónde quería ir. Enseguida me arrebató una cadenita. El otro también se bajó y me dio tres trompadas, que de la bronca, ni las sentí», relató el joven, que, por autoprotección, evitó dar su nombre.


Cuando estaba en el suelo ambos sujetos se le acercaron y comenzaron a palparlo para llevarse sus pertenencias.
La víctima relató que en un bolsillo tenía su celular y un cuchillo que siempre lleva «por las dudas».
Cuando sus agresores se le acercaban al bolsillo en el que llevaba el teléfono y el cuchillo, él evitaba que se lo sacaran. «Los empujaba con el hombro, los corría», dijo.


En medio de su resistencia, a uno de los bandidos se le cayó la cadenita que le había quitado y se agachó a levantarla. En ese momento el joven agredido logró incorporarse y sacar el cuchillo de su bolsillo. Lo exhibió y cuando amenazó con darle un puntazo a uno logró hacer que se marcharan. Le habían llevado la cadena de fantasía que le había regalado su madre y un encendedor.
Los agresores dieron la vuelta a la manzana y se le aparecieron de frente nuevamente. Intercambiaron dichos nada amistosos, pero no se detuvieron esta vez.
«Uno debe haber tenido unos 28 años y el otro 30 y pico. Hay un coloradito que si lo encuentro, quizá lo reconozca. Espero no cruzarlo», dijo enfadado, más que desafiante.
«No podría creer lo que me había pasado», lamentó.
«Hay quienes dicen que son de barrio Cerino y otros que son de barrio Escuela», apuntó.
«No fui el único. Días atrás a una mujer, en pleno día, le arrebataron la cartera y la hicieron caer. Eso fue en Alem al 1040 más o menos», relató.
El joven contó que en uno de los grupos de vecinos de su barrio hubo quienes contaron que hubo dos casos de arrebatos sin contar el suyo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *