En 1981 Ubaldini organizaba la primera movilización popular en contra de la dictadura
EFEMÉRIDE – POR JORGE ALACEVICH
El 7 de noviembre de 1981 la CGT Brasil, encabezada por Saúl Ubaldini, organizaba la primera movilización popular contra la dictadura.
Bajo el lema Paz, Pan y Trabajo tuvo lugar una masiva movilización de trabajadores desde el estadio de Vélez Sarsfield hasta la iglesia de San Cayetano, ante cuyas puertas fue celebrada una misa al aire libre y por primera vez se coreó una consigna que luego ganaría la calle: «Se va a acabar, se va a acabar la dictadura militar».
Duramente reprimida por las «fuerzas del orden», la marcha obedecía al deterioro de las condiciones de vida de los trabajadores, cuyo salario se había reducido a la quinta parte del que se cobraba en 1974 y cuya participación en el ingreso nacional bajó del 51% de 1975 al 32% en menos de un año.
Numerosos partidos políticos y organizaciones sociales adhirieron a la medida, y a pesar de la fuerte represión, de la intimidación en los medios de comunicación y del sitio establecido por las fuerzas de seguridad, más de diez mil personas participaron de la movilización.
Saúl Ubaldini nació en el barrio porteño de Mataderos, hijo de un obrero de la carne. Trabajó en el frigorífico Lisandro de la Torre y en el Frigorífico Wilson, donde inició su carrera gremial como delegado y fue encarcelado durante el gobierno de presidente radical Arturo Illia.
En 1969 ingresó a trabajar en la Compañía Argentina de Levaduras de la ciudad de Buenos Aires y tres años después fue elegido secretario general de la Federación Obrera Cervecera Argentina (FOCA), que por esa época apenas superaba los 6.000 afiliados.
Como la mayoría de los dirigentes sindicales argentinos de esos años, Ubaldini integró desde joven el movimiento peronista que se encontraba ilegalizado desde la dictadura autotitulada desde 1955 y transcurría la etapa conocida como la Resistencia peronista que finalizó con la victoria del Frente Justicialista de Liberación Nacional (FREJULI) en las elecciones presidenciales de marzo de 1973.
Durante el autodenominado Proceso de Reorganización Nacional (1976–1983), Ubaldini lideró el ala sindical más dura de resistencia a la dictadura.
Integró la Comisión de los 25 (sindicatos de perfil combativo) que fue reconocida por la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres como la central representativa del movimiento obrero argentino.
Impulsó la primera huelga general contra la dictadura, el 27 de abril de 1979, motivo por el cual fue detenido, junto a todos los demás miembros de la Comisión de los 25.
En septiembre de 1979 forma parte del grupo que constituyó la Central Única de los Trabajadores Argentinos (CUTA), que duró menos de un año. El 15 de noviembre el gobierno militar sancionó una nueva ley sindical (N.º 22.105) prohibiendo que los sindicatos formaran confederaciones y centrales sindicales. Desafiando la ley, al año siguiente la Comisión de los 25 impulsó la recreación de la CGT, a pesar de su ilegalización explícita, bajo el nombre de CGT Brasil, eligiendo a Ubaldini como secretario general.
Al retirarse la dictadura, asumió el gobierno el radical Raúl Alfonsín, quien desde la campaña electoral había mostrado una actitud de enfrentamiento frontal contra los sindicatos, denunciando un supuesto «pacto sindical-militar».
Aprovechando la popularidad que le daba su reciente elección como presidente, una de las primeras medidas de Alfonsín fue la llamada «Ley Mucci», un proyecto de ley sindical que el gobierno elaboró unilateralmente e intentó aprobar sin consultar a los sindicatos, como ordena la Organización Internacional del Trabajo.
Ubaldini lideró la oposición a la ley y en febrero de 1984, apenas dos meses después del triunfo electoral de Alfonsín, la CGT sorprendió a los observadores convocando una masiva movilización a la Plaza del Congreso. El proyecto sería aprobado por la Cámara de Diputados, pero rechazado por el Senado.