Artes: Marina Grasso presentará Mundo Natural, su primera muestra individual en Río Tercero, en la galería Elsa Ginés

La artista plástica riotercerense Marina Grasso presentará Mundo Natural, su primera muestra individual en Río Tercero que tendrá lugar en la galería de artes Elsa Ginés, ubicada en la primera cuadra de Avenida San Martín.


La inauguración será el jueves 6 de junio, a las 20, y se podrá visitar durante un mes, hasta el 6 de julio. Estará abierta a todo público con entrada gratuita.
Con esta exposición la galería Elsa Gines, inaugurada en 1993, reabre luego de permanecer cerrada desde la pandemia por Covid 2019.

Mundo Natural es una exposición que aglutina una selección de obras de los últimos años, con curaduría de la artista Paola Afara.
En esta oportunidad la Marina Grasso presentará 20 obras con técnicas mixtas o en acrílico. Cada una tendrá un código QR que lleva a una descripción del trabajo y también a su valor.

Sobre Mundo Natural, el docente riotercerense Sergio Colautti escribió: “Lo que se ve no convoca a descifrar un enigma ni a descubrir sentidos ocultos. Sugiere eludir la opacidad para parecerse a sí mismo en las luces que la pintura decide, selecciona, inventa. Más que indagar lo invisible, la pintura de Marina Grasso prefiere hacer ver lo visible, la proximidad vegetal, la persistencia del aire en el paisaje, la armonía sensible de lo inmediato, lo que está ahí pero no para siempre sino en el instante que merece ser atrapado».

«Esa fugacidad, que no puede ocultar su postulación ecológica como reclamo y posicionamiento, va más allá: desde cierta materialidad (como en las hojas por caer de Tiempo futuro) o el espacio onírico (en la crepitación de Bosque mágico) la creación de la artista, que se deja atravesar por las intensidades plurales del verde (en Tucanes) o las marcas de un tiempo mineral (en los tallos de Misterio) arriba en Encantamiento a la más sutil de sus propuestas: allí donde los amarillos viajan desde la referencia posible de los pastos otoñales hacia el desvanecimiento de lo real en otros amarillos, acuáticos, especulares, difusos, como el paisaje que el ojo ya no ve sino que presiente, hacia los territorios de la diseminación».
«Hacer ver lo visible es eso: un encantamiento para contemplar la inmediatez de lo bello, siempre fugaz e inatrapable”.
