Policía se llevó galletitas sin pagar y amenazó al kiosquero: “te voy a mandar a limpiar”

“Fue un momento difícil”, le contó a Diario Río Tercero el propietario de un kiosco ubicado en la terminal de ómnibus de Río Tercero que ayer debió enfrentar a un policía que se llevó de su negocio un paquete de galletitas sin pagar. SIGUE ABAJO

El uniformado ingresó a su local y mientras unos clientes compraban y otros esperaban. En el local había varias personas.
Según relataron testigos y el propio dueño del local, el policía tomó un paquete de galletitas y luego otro que se metió al bolsillo. Cuando llegó su turno de pagar, pagó solo uno y se fue. SIGUE ABAJO

Los clientes, sorprendidos por lo que vieron, le advirtieron al kiosquero lo sucedido.
Sin dejarla pasar, el comerciante salió del negocio, se subió al colectivo y cruzó miradas con el policía que ya se había ubicado en la primera fila con uno de los paquetes de galletitas en la mano. SIGUE ABAJO

Dudó y bajó de la unidad. Enseguida se volvió a subir. Se paró en el pasillo, se agachó y vio que el policía, de unos 55 años tenía en el bolsillo el paquete de “Mellizas” que uno de sus clientes y un proveedor le habían dicho que se había llevado. SIGUE ABAJO

“Qué me mirás” -lo increpó el policía al comerciante Gustavo Osés.
-Te llevaste un paquete de galletitas sin pagarlo -le respondió.
-Son mías -le contestó sonriente y desafiante.
El comerciante se agachó, le quitó del bolsillo las galletitas al policía, se incorporó, se los mostró a los pasajeros y les dijo: “miren lo que hace un servidor público”. SIGUE ABAJO

“La verdad que me saqué un poco, porque alguien que nos debe cuidar a todos, se llevó un paquete de galletitas con total impunidad”, relató.
Cuando el comerciante se bajó del colectivo, escuchó que desde la butaca el policía lo amenazó: “te voy a mandar a limpiar”, dice que le gritó delante de un grupo de personas que esperaba subir al colectivo. SIGUE ABAJO

“Fue un momento difícil, indignante”, comentó a pesar de estar algo acostumbrado a que algunas personas se lleven cosas sin pagar, lo cual queda todo registrado en las cámaras de seguridad del local.




